25/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Web.
San Carlos de Bariloche vive una semana de alarma sanitaria y susto real: un efectivo de la Policía Federal Argentina, 39 años, falleció tras contraer hantavirus —esa enfermedad pulmonar fulminante que volvió a poner en jaque a toda la región patagónica— y luego de 48 horas de internación con un cuadro gripal que se complicó de manera brutal.
La tragedia no terminó ahí: tras confirmarse el diagnóstico el equipo del Hospital Zonal Ramón Carrillo activó el protocolo más estricto, aislaron a siete personas que mantuvieron contacto estrecho con el policía —incluyendo dos familiares y cinco compañeros de trabajo— y ahora toda la comunidad sanitaria está en alerta máxima por el riesgo epidemiológico.
Según detallaron las autoridades médicas, el efectivo llegó el sábado por la noche con fiebre, dolores musculares y síntomas que parecían gripales, pero el cuadro clínico se desplomó en menos de 48 horas. Pasó de cuidados intermedios a terapia intensiva, donde requirió oxígeno y finalmente murió el lunes por la noche, dejando a su familia y colegas en medio de una profunda conmoción.
LA HYPÓTESIS QUE ESTREMECERÍA A LA REGIÓN: CADA PASO EN LA NATURALEZA TIENE RIESGO
En el área de Epidemiología del hospital, encabezado por Rodrigo Bustamante, aseguran que el policía había realizado actividades de montaña y trekking —precisamente en la cascada Santa Ana, cerca del paso Cardenal Samoré, en la frontera con Chile— a mediados de enero, una zona selvática con abundante caña colihue, hábitat natural del ratón colilargo, el principal vector del virus.
También había ido a pescar en Alicurá en febrero, aunque los especialistas aseguran que esa zona de estepa presenta menor riesgo de transmisión. El dato despierta un escalofrío: fue una salida recreativa, de montaña… y terminó en muerte por una zoonosis que acecha en el bosque patagónico.
SEGUNDO CASO FATAL DEL AÑO — Y NO EL ÚLTIMO?
Este no es un hecho aislado: ya se trata del segundo caso fatal de hantavirus en lo que va de 2026 en Bariloche, y se activan nuevamente protocolos sanitarios que recuerdan a episodios trágicos del pasado reciente. Las autoridades no lo niegan: la enfermedad es endémica y aparece con mayor frecuencia en la temporada estival, cuando hay más actividad humana en zonas boscosas o rurales.
Históricamente, el hantavirus en la Patagonia suele surgir —con mayor o menor impacto— en estos meses, y las autoridades de Río Negro han insistido en que cualquier salida a la naturaleza, pesca o caminata en zonas no habilitadas puede implicar riesgo real de infección, especialmente si no se toman medidas preventivas ante presencia de roedores o sus excrementos.
RECOMENDACIONES QUE SUENAN COMO UN GRITO DE ALERTA
Los especialistas repiten una y otra vez, como si hablaran con la ciudad entera y con todos los visitantes que este verano colmó la región:
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No transitar por zonas agrestes sin protección.
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Evitar dormir o acampar cerca de maleza alta, restos de comida o sitios cerrados sin ventilación.
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Usar barbijo N95 y guantes si se hace limpieza en espacios con riesgo.
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Consultar de inmediato ante fiebre, dolores y malestar, aún si parece gripe común.
SÍNTOMAS QUE ENGÁÑAN Y MORAL AUTOPISTA DE MIEDO
El hantavirus —cuando se manifiesta— puede comenzar con síntomas idénticos a una gripe fuerte: fiebre, dolores musculares, náuseas o vómitos. Pero muy pronto, en cuestión de días, se convierte en síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una complicación que puede dejar sin aire y sin vida en cuestión de horas si no se detecta a tiempo.
Mientras tanto, los siete aislados están bajo vigilancia médica intensiva, sin síntomas por ahora, pero con 21 días de seguimiento obligado, y Bariloche entera parece sostener un silencio inquietante: la naturaleza que enamora también puede matar.







