ENTRA EN VIGENCIA EL RÉGIMEN PENAL JUVENIL

09/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La política criminal argentina abrió un nuevo capítulo. Con la promulgación de la Ley 27.801, el Gobierno oficializó el nuevo Régimen Penal Juvenil, que establece responsabilidad penal para adolescentes desde los 14 años. La medida fue formalizada a través del Decreto 138/2026, publicado en el Boletín Oficial el 9 de marzo, tras la aprobación legislativa del Congreso el 27 de febrero de 2026.

Con ese paso administrativo, el Ejecutivo cerró el circuito institucional de una reforma que modifica el sistema penal juvenil vigente desde hace más de cuatro décadas. La nueva normativa reemplaza la ley 22.278, que regía desde la última dictadura, y redefine el tratamiento judicial de los menores en conflicto con la ley.

El nuevo régimen establece que los adolescentes de entre 14 y 18 años podrán ser imputados y juzgados por delitos previstos en el Código Penal u otras leyes penales. La norma incorpora un esquema de sanciones diferenciadas, reglas procesales específicas y mecanismos que combinan sanción penal con medidas orientadas a la reintegración social.

El sistema prevé un proceso judicial con garantías constitucionales y defensa legal obligatoria, además de un esquema de sanciones progresivas que prioriza alternativas antes que la privación de la libertad. También incorpora la intervención de equipos interdisciplinarios y supervisores especializados en el seguimiento de los adolescentes.

La ley fija además límites claros al castigo penal: se prohíben las penas de prisión perpetua o reclusión perpetua para menores, y el máximo de condena será de 15 años de prisión, incluso cuando haya múltiples delitos.

Otro de los cambios es la incorporación de mecanismos alternativos dentro del proceso judicial, como mediación penal juvenil, suspensión del proceso a prueba y criterios de oportunidad, herramientas que permiten evitar la condena tradicional en determinados casos.

La norma también establece estándares específicos para la detención de adolescentes: los menores no podrán convivir con adultos privados de libertad, y los centros de detención deberán contar con personal capacitado y garantizar acceso a educación, capacitación laboral, atención médica y actividades recreativas.

Para poner en marcha el nuevo esquema, el texto legal asigna $23.739.155.303,08 destinados principalmente al Ministerio de Justicia y a la Defensoría General de la Nación, con el objetivo de reforzar la asistencia legal y la estructura institucional del sistema.

Aunque la promulgación marca el cierre formal del proceso legislativo, la implementación recién empieza. La ley establece un plazo de 180 días para su entrada en vigencia plena, período durante el cual deberán definirse reglamentaciones, protocolos y la adaptación de las instituciones judiciales y penitenciarias.

Con la norma ya promulgada, el debate deja el Congreso y se traslada al terreno donde se medirá su verdadero alcance: la aplicación concreta del nuevo régimen penal juvenil y su impacto en el sistema judicial y en las políticas de infancia.