10/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Cerro San Bernardo. Imagen: Web.
El cielo se descargó sobre Salta y el aviso llegó con sello oficial. El Servicio Meteorológico Nacional encendió la luz amarilla y puso a gran parte de la provincia bajo alerta por tormentas que prometen seguir castigando con lluvias intensas, ráfagas y descargas eléctricas. La advertencia no es menor: el temporal que golpeó durante la noche podría continuar durante las próximas horas y todavía no hay tregua a la vista.
El parte meteorológico es claro: el área será afectada por tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con la posibilidad de abundante caída de agua en cortos períodos, actividad eléctrica intensa, ráfagas de viento y hasta caída ocasional de granizo. En ese combo explosivo, los acumulados de lluvia podrían ubicarse entre 20 y 50 milímetros, aunque en algunos puntos no se descarta que se superen esos valores.
La advertencia alcanza a distintos sectores de la provincia y no solo a la capital. En el radar del organismo nacional aparecen zonas del Valle de Lerma y sectores cercanos, donde el pronóstico anticipa tormentas con ráfagas que podrían rondar los 70 u 80 kilómetros por hora. No es un fenómeno aislado: el patrón se repite en el norte argentino cuando el aire cálido y húmedo alimenta tormentas que descargan con furia en lapsos cortos.
El alerta amarillo implica fenómenos meteorológicos con capacidad de provocar complicaciones. En términos concretos: lluvias que pueden caer de golpe, calles anegadas, granizo ocasional y viento capaz de tirar ramas o provocar cortes de luz. Un cóctel típico del verano salteño, cuando el clima pasa de la calma al diluvio en cuestión de minutos.
Según las previsiones, la inestabilidad continuará durante la jornada y el mal tiempo podría extenderse durante buena parte del día, con chaparrones y tormentas intermitentes que mantendrán a la provincia bajo vigilancia meteorológica. Es decir: el temporal que despertó a los salteños durante la madrugada todavía no dijo su última palabra.
Mientras tanto, la recomendación oficial es clara: circular con precaución, evitar zonas anegadas y mantenerse atentos a las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional, porque cuando el cielo del norte decide abrirse, el agua cae sin pedir permiso.







