19/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La Justicia aprieta a Manuel Adorni y exige explicaciones. Imagen: NA.
El escándalo que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma capítulos y empieza a tomar temperatura judicial. Esta vez, la Fiscalía decidió ir directo al hueso: pidió la factura del avión privado que utilizó para viajar a Punta del Este, un episodio que expone las contradicciones y deja al funcionario del gobierno de Javier Milei cada vez más incómodo.
La investigación busca responder una pregunta simple pero explosiva: quién pagó realmente ese vuelo privado. El fiscal solicitó a la empresa aérea que entregue la documentación del viaje, incluida la factura y los comprobantes de pago, para determinar el origen de los fondos utilizados.
El viaje en cuestión se realizó a Punta del Este y no fue en soledad. En el avión también viajaba el periodista deportivo Marcelo Grandío, quien terminó convirtiéndose en una pieza incómoda dentro de la trama. Sus propias declaraciones públicas sobre el pago del vuelo generaron más dudas que certezas y dejaron flotando versiones contradictorias sobre cómo se financió el traslado.
Pero la Justicia no se quedó solo con la factura. Entre las medidas de prueba también pidió los registros de las cámaras de seguridad del aeropuerto de San Fernando, con el objetivo de reconstruir el movimiento del avión y de quienes participaron del viaje.
El episodio del jet privado es apenas una parte de una tormenta más grande que rodea a Adorni. En paralelo, también se investiga el viaje a Estados Unidos en el que participó su esposa, Bettina Angeletti, quien integró la comitiva que voló en el avión presidencial durante actividades oficiales. Ese episodio motivó pedidos de informes judiciales y abrió un expediente por posible malversación de recursos públicos.
El resultado es una escena política incómoda para la Casa Rosada. El funcionario que suele pararse frente a los micrófonos para defender al gobierno libertario ahora aparece en el centro de una investigación que intenta aclarar si el lujo del jet privado salió de su bolsillo o si hay algo más detrás del vuelo.
Mientras la causa avanza, el interrogante que sobrevuela el expediente sigue siendo el mismo: quién pagó realmente el avión del “deslomado”. Y la respuesta, tarde o temprano, tendrá que aparecer en un papel con sello y factura.







