13/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
Miles de personas coparon la histórica Plaza de Mayo en una de las movilizaciones más masivas y explosivas contra el gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder. Docentes, estudiantes, rectores, trabajadores no docentes y ciudadanos independientes salieron a las calles para denunciar lo que califican como un “ataque deliberado” contra la universidad pública y exigir el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario que el oficialismo intenta vaciar.
La protesta apuntó directamente contra la Casa Rosada y dejó un mensaje político demoledor: las universidades aseguran que el Gobierno no solo incumple una ley votada por el Congreso y ratificada tras el veto presidencial, sino que además está empujando al sistema educativo hacia un colapso programado.
Desde temprano, columnas de distintas facultades y universidades del Área Metropolitana de Buenos Aires marcharon hacia Plaza de Mayo. Una de las más numerosas partió desde Plaza Houssay, corazón universitario de la Universidad de Buenos Aires. Allí, docentes y estudiantes expusieron la brutal crisis salarial que atraviesa el sector.
“Gano 211 mil pesos por 10 horas semanales. Son apenas 5.500 pesos la hora”, denunció un docente auxiliar de Farmacia y Bioquímica, reflejando el nivel de deterioro salarial que golpea a quienes sostienen el sistema universitario.
El drama, según denunciaron durante la movilización, ya provoca renuncias masivas, fuga de profesionales y pluriempleo extremo. Docentes obligados a trabajar en varios lugares para sobrevivir advirtieron que la calidad educativa empieza a deteriorarse aceleradamente por la falta de tiempo, recursos y estabilidad laboral.
En medio de la protesta, el decano de Exactas de la UBA, Guillermo Durán, lanzó una de las acusaciones más duras contra el oficialismo. “No quieren cerrar las universidades de un día para el otro. Quieren asfixiarlas hasta convertirlas en instituciones degradadas y después justificar el desfinanciamiento”, sostuvo.
La movilización también dejó al descubierto el creciente rechazo político hacia el Gobierno nacional. Además de Milei, uno de los principales blancos de las críticas fue el vocero presidencial Manuel Adorni, mencionado en numerosos carteles y cánticos durante toda la jornada.
En el acto central, representantes del Consejo Interuniversitario Nacional, gremios docentes y la Federación Universitaria Argentina advirtieron que el sistema universitario atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. “No vamos a ser la generación que deje morir la universidad pública”, afirmaron desde el escenario frente a una Plaza de Mayo colmada.
El reclamo no se limitó únicamente a Buenos Aires. Hubo protestas simultáneas en distintos puntos del país, en una demostración de fuerza que golpeó de lleno al discurso libertario y volvió a instalar el conflicto universitario como uno de los focos más calientes del escenario político argentino.
Mientras el Gobierno insiste con el ajuste y relativiza la magnitud del conflicto, en las universidades crece el temor a un vaciamiento progresivo que deje aulas sin docentes, carreras sin presupuesto y miles de estudiantes sin futuro.







