DOMICILIARIA AL ACUSADO POR LA MUERTE DE LIQUÍN

1/4/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Familiares exigen justicia por la muerte de Santiago Liquín.
La escena ocurrió frente a la Ciudad Judicial, donde la familia de Santiago Liquín se había reunido para reclamar que el acusado por la muerte del joven no obtuviera beneficios procesales. La noticia les llegó ahí mismo, en plena manifestación: la Justicia había decidido otorgar la prisión domiciliaria a Atilio Nabor Rojas, el hombre señalado por haber provocado el hecho que terminó con la vida de Santiago. El beneficio concedido coincide, precisamente, con lo que los familiares intentaban evitar con su presencia frente al juzgado.

El caso se remonta a noviembre del año pasado. Santiago Liquín murió tras ser atropellado por Atilio Nabor Rojas en la avenida del Carnaval. El conductor circulaba con 1.9 gramos de alcohol en sangre. Para la familia, no se trató de un simple accidente sino de una imprudencia criminal que destruyó su núcleo más íntimo.

Antes de conocer el fallo, Saúl Liquín, padre de la víctima, destaca el trabajo de la fiscalía para agravar la imputación a dolo eventual. “Un tipo ya a su edad de 49 años, teniendo amplio conocimiento de todas las campañas de prevención, lo hizo igual y produjo un daño irreparable”, expresó al referirse a la conducta de Rojas.

Pero la audiencia multipropósito en el Juzgado de Garantías N°4 terminó con el otorgamiento del arresto domiciliario solicitado por la defensa del acusado. Cuando la decisión se conoció, la indignación estalló entre los familiares.

La hermana de Santiago Liquín fue quien puso en palabras ese dolor. “Este hombre puede estar en su casa con su familia y no es nada justo, después de que le arrebató la vida a mi hermano”, dijo. Para ella, el conductor debería haber permanecido en la Alcaidía, porque su permanencia en libertad representa una falta de respeto a la memoria de la víctima.

Mientras tanto, la querella buscará que en el futuro juicio oral se logre una pena ejemplificadora que oscile entre los 8 y 25 años de prisión. La familia insiste en que seguirá reclamando para que el caso marque un precedente y para que una tragedia como la que terminó con la vida de Santiago Liquín no vuelva a repetirse por la imprudencia de un conductor alcoholizado.