CADA VEZ MÁS DECEPCIONADOS CON MILEI: Se queda sin apoyo

21/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Marcha. Imagen: Web.
El mapa político empieza a mostrar grietas donde antes había entusiasmo. A un año del arranque de la campaña electoral, el Gobierno de Javier Milei enfrenta una caída sostenida en las encuestas que ya no se disimula. El dato más inquietante para la Casa Rosada: el voto “blando” que lo llevó al balotaje se evapora, golpeado por una economía que no da respiro.

Los números empiezan a ordenar el escenario. Milei retiene un núcleo duro cercano al 25 por ciento del electorado, un bloque fiel que sostiene la apuesta libertaria incluso en medio del ajuste. Pero fuera de ese círculo, el panorama se desmorona: una porción clave de votantes no polarizados ya le soltó la mano y busca alternativas, mientras crece un núcleo opositor que, aunque disperso, gana volumen.

Los estudios de la Universidad de San Andrés y la consultora QSocial coinciden en una tendencia: el desgaste alcanza incluso a quienes lo votaron. Entre los votantes de Milei y de Patricia Bullrich —que lo apoyaron en el balotaje— crecen las evaluaciones negativas de la gestión. El malestar atraviesa incluso a sectores que hace meses lo defendían sin matices.

Los datos son elocuentes. Entre quienes eligieron a Milei en primera vuelta, la evaluación positiva de la situación del país cayó del 92% en enero al 72% en marzo. Un desplome que refleja el impacto directo de la crisis en la vida cotidiana.

El trasfondo es económico. Según la consultora Aresco, el 75% de los encuestados reconoce tener más dificultades para llegar a fin de mes. El problema central sigue siendo el mismo: trabajo e inflación. Incluso entre quienes todavía respaldan al Presidente, más de la mitad admite que la situación se volvió cuesta arriba.

El director de Aresco, Federico Aurelio, describe un oficialismo sostenido por una base convencida pero cada vez más aislada. Ese núcleo duro mantiene expectativas positivas, pero el resto —un 15% que aún acompaña sin convicción— empieza a mostrar señales de agotamiento: endeudamiento creciente y dificultades para cubrir gastos básicos.

El diagnóstico se repite en otras consultoras. Cristian Buttié, de CB Consultores, ubica el piso de Milei en torno al 26 o 27 por ciento, mientras señala el derrumbe del voto pragmático, ese que define elecciones “con el bolsillo”. En paralelo, el núcleo opositor crece y ya ronda el 43 por ciento.

El dato más crudo atraviesa a los sectores más golpeados: los votantes de menores ingresos son los primeros en abandonar al oficialismo. Son, también, los que más sienten el ajuste.

Mientras tanto, persiste una explicación que el Gobierno capitaliza: una parte del electorado sigue responsabilizando al kirchnerismo por la crisis. Pero ese argumento empieza a perder eficacia frente a una realidad que aprieta todos los meses.

Milei conserva un piso, pero perdió la red de contención que le daba volumen político. El voto blando se retiró con la misma velocidad con la que llegó. Y en ese vacío crece una oposición que todavía no tiene nombre propio, pero sí un dato contundente: el desencanto ya encontró cuerpo.