24/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Adorni y Bettina Angeletti, en Nueva York, paseándose con el dinero del Pueblo. Imagen. Archivo.
La fiscal federal Alejandra Mángano firmó un dictamen que desactiva la denuncia por la presencia de Bettina Julieta Angeletti en el vuelo oficial que trasladó a la comitiva argentina a Nueva York. Con una frase que remite directamente al discurso del presidente Javier Milei, la funcionaria sostuvo que la inclusión de la pareja del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, “no generó un costo adicional para el Estado” y concluyó que no hay delito que investigar.
La causa había sido impulsada por el abogado Gregorio Dalbón, quien planteó la posibilidad de una malversación de caudales públicos por la participación de Angeletti en el viaje realizado a principios de marzo, en el marco del evento Argentina Week. La mujer ocupó un asiento en el avión oficial ARG 01, un Boeing 757-200 que trasladó al presidente, al jefe de Gabinete y a otros funcionarios.
El expediente recayó en el juzgado federal de Daniel Rafecas, que derivó la investigación a la fiscalía para determinar si correspondía avanzar. Mángano solicitó informes al Poder Ejecutivo para precisar en qué carácter Angeletti formó parte del viaje y si su presencia implicó gastos adicionales. La respuesta oficial indicó que no integró la comitiva formal, sino que participó como invitada del Poder Ejecutivo.
Con esos elementos, la fiscal cerró el análisis. En su dictamen, señaló que la comitiva oficial estaba compuesta por 14 personas y que la aeronave contaba con 39 plazas, lo que dejaba más de diez asientos disponibles durante los tramos del viaje realizados entre el 6 y el 11 de marzo. En ese contexto, consideró que la decisión de incluir a Angeletti se encuadra dentro de la discrecionalidad presidencial y no implica irregularidades.
El argumento central coincide con la noción de “costo marginal” que el propio Javier Milei había difundido en redes sociales para defender la situación. La idea, trasladada al caso, es que la ocupación de un asiento vacío no genera un gasto adicional, ya que el vuelo estaba programado independientemente de la cantidad de pasajeros.
Mángano también descartó que el uso del avión oficial haya tenido fines privados. Sostuvo que el traslado mantuvo su carácter institucional y que la presencia de un acompañante autorizado no alteró la naturaleza del viaje ni su finalidad pública.
Para reforzar su conclusión, la fiscal revisó los movimientos de la tarjeta de crédito asignada a la Jefatura de Gabinete durante el período del viaje, del 6 al 14 de marzo. Según la información remitida por la Dirección General de Asuntos Jurídicos, no se registraron viáticos vinculados a Angeletti. Los únicos consumos correspondieron a gastos de alojamiento en Miami —escala intermedia— y en Nueva York.
En la misma línea, Mángano sostuvo que no hubo erogaciones en alimentación ni en movilidad interna que pudieran configurar un uso indebido de fondos públicos. También descartó irregularidades en el regreso de Manuel Adorni al país en un asiento de clase superior en un vuelo comercial, al señalar que existen decretos que habilitan a funcionarios de su rango a optar por esas categorías.
El propio Adorni había defendido la situación en una entrevista, donde afirmó que su esposa lo acompañó en el viaje sin generar gastos para el Estado y en el marco de una agenda de trabajo.
Con el dictamen fiscal firmado, el escenario judicial queda prácticamente definido. Sin impulso del Ministerio Público, el juez Daniel Rafecas no tiene margen para avanzar y deberá archivar la causa. Así, el expediente se cierra en su etapa inicial y deja fuera de investigación la participación de Bettina Angeletti en la comitiva que viajó a Nueva York.
En paralelo, las otras causas que involucran a Manuel Adorni continúan su curso en los despachos del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.






