13/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La crisis sanitaria volvió a mostrar su cara más brutal en Argentina. Otros tres bebés murieron por tos convulsa en las últimas semanas y ya son 14 las víctimas fatales desde que comenzó el fuerte rebrote de la enfermedad. El dato encendió una alarma nacional y dejó al descubierto el colapso de las coberturas de vacunación en medio del ajuste y el deterioro del sistema de salud.
Los tres últimos bebés fallecidos tenían menos de dos meses de vida y formaban parte del grupo más vulnerable frente a una enfermedad completamente prevenible mediante vacunación. Según datos oficiales, solo una de las madres había recibido la vacuna correspondiente durante el embarazo.
El escenario es todavía más grave al analizar el total de muertes registradas. Entre los once bebés fallecidos durante 2025, cinco ya tenían edad para recibir las dosis obligatorias, pero no estaban vacunados. La caída de las coberturas aparece hoy como el principal factor detrás del crecimiento explosivo de casos.
La situación quedó reflejada en el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación Argentina, encabezado por Mario Lugones. En apenas las primeras 16 semanas de 2026 ya se notificaron 1.174 casos sospechosos de coqueluche y 274 confirmados, cifras que superan ampliamente los registros de los últimos años.
Durante todo 2025 se habían confirmado 1.214 casos, el número más alto desde 2020. Pero ahora las proyecciones son aún peores y especialistas advierten que el brote podría seguir creciendo si no se recuperan urgentemente las campañas de inmunización.
El mayor impacto se concentra en bebés menores de un año, especialmente en niños de menos de seis meses, quienes todavía no completaron el esquema de vacunación y dependen de la inmunización materna para estar protegidos.
La radiografía sanitaria expone un problema estructural que se agravó tras la pandemia y nunca logró revertirse. Las coberturas vacunatorias que años atrás rondaban el 90% hoy muestran niveles críticos: en algunos grupos apenas superan el 20%.
El informe oficial advierte además que provincias como Buenos Aires, CABA, Formosa y Tucumán presentan los niveles más bajos de avance en vacunación, especialmente en las dosis de refuerzo.
Mientras el Gobierno nacional profundiza el ajuste y el sistema sanitario enfrenta recortes, crece la preocupación por el impacto directo que la caída de la prevención está teniendo sobre la población más vulnerable. La tos convulsa, una enfermedad controlada durante años gracias a la vacunación, volvió a transformarse en una amenaza mortal para cientos de bebés argentinos.
Detrás de las estadísticas aparece una realidad devastadora: familias destruidas por una enfermedad prevenible y un sistema sanitario que ya muestra señales de agotamiento frente al ajuste del Gobierno Nacional y a una crisis que no deja de crecer.







