14/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Javier Milei, Kristalina Georgieva y Luis Caputo. Imagen: NA.
El Gobierno de Javier Milei recibirá un nuevo salvataje financiero del Fondo Monetario Internacional. La vocera del organismo, Julie Kozack, confirmó que el Directorio tratará la próxima semana un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares para la Argentina, en el marco del acuerdo firmado en 2025 por 20 mil millones.
La decisión llega en medio de fuertes tensiones por el cumplimiento de las metas pactadas con el organismo y tras negociaciones encabezadas por el ministro de Economía Luis Caputo en Washington.
Con este nuevo giro, el país habrá recibido ya 15 mil millones de dólares del acuerdo sellado durante la gestión libertaria. Del total pactado, 12 mil millones ingresaron de inmediato al firmarse el programa y otros 2 mil millones llegaron meses después.
Sin embargo, detrás del nuevo desembolso aparece un dato crítico: Argentina continúa incumpliendo una de las metas centrales del acuerdo, vinculada a la acumulación de reservas internacionales.
Según la metodología del propio FMI, el país mantiene reservas netas negativas cercanas a los 13 mil millones de dólares, muy lejos del objetivo originalmente pactado. Frente a ese escenario, el organismo conducido por Kristalina Georgieva volvió a aplicar “waivers”, mecanismos especiales que funcionan como un perdón técnico ante incumplimientos parciales de las metas.
El FMI respaldó el fuerte ajuste fiscal implementado por el Gobierno de Milei y destacó el superávit fiscal alcanzado por la administración libertaria, aunque las dificultades para fortalecer las reservas siguen siendo uno de los principales focos de preocupación.
En paralelo, el Banco Central logró comprar cerca de 8 mil millones de dólares durante lo que va del año, pero gran parte de esos fondos se utilizaron para afrontar vencimientos de deuda con el propio FMI y acreedores privados, lo que redujo el impacto real sobre las reservas netas.
El nuevo desembolso aparece como un alivio financiero clave para la Casa Rosada en medio de la presión cambiaria, la necesidad de sostener el programa económico y las crecientes exigencias del mercado sobre la capacidad de pago de la Argentina.







