RIVADAVIA AISLADA: Enfermo fue llevado en tractor tras tres días sin poder acceder a una ambulancia

18/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La crisis de los caminos destruidos por las lluvias volvió a exponer la fragilidad sanitaria en el departamento Rivadavia, donde un vecino del paraje San Felipe denunció que tuvo que esperar durante tres días para ser trasladado al hospital y finalmente terminó viajando en un acoplado tirado por un tractor porque las ambulancias no podían ingresar a la zona.

El protagonista del dramático episodio fue Dalmiro Acosta, un habitante de San Felipe que relató que comenzó a sentirse gravemente descompuesto a principios de la semana pasada y pidió asistencia médica urgente al Hospital de Rivadavia Banda Sur. Según contó, padecía fuertes dolores corporales y de cabeza, además de un marcado deterioro físico que incluso le impedía alimentarse normalmente.

Acosta aseguró que realizó el pedido de traslado el martes y que desde ese momento comenzó una espera desesperante. “Me dijeron que los choferes no querían venir”, afirmó al relatar lo ocurrido durante los días en que permaneció prácticamente aislado en medio de caminos anegados y destruidos por las lluvias persistentes que golpean la región.

La situación recién tuvo una respuesta el jueves, cuando finalmente un tractor con acoplado llegó hasta la comunidad para trasladarlo. Sin ambulancia y sin condiciones mínimas de comodidad sanitaria, el hombre fue llevado durante aproximadamente una hora por caminos llenos de barro, pozos y sectores intransitables.

Según relató, el viaje fue extremadamente doloroso debido al estado físico en el que se encontraba. El traqueteo constante del acoplado agravó el malestar que ya sufría desde hacía días mientras intentaba conseguir atención médica.

La situación generó fuerte preocupación en la zona porque vuelve a mostrar las enormes dificultades que enfrentan las comunidades alejadas del norte salteño para acceder a servicios básicos de salud cuando las lluvias destruyen los caminos.

La gerenta del Hospital de Rivadavia Banda Sur, María del Milagro Briones, confirmó el episodio y reconoció que hubo problemas logísticos que retrasaron el traslado. También explicó que el estado crítico de los caminos complicó todavía más el operativo sanitario.

La médica indicó que inicialmente se había coordinado buscar a Acosta el miércoles en un punto intermedio conocido como Las Llaves, lugar hasta donde podía llegar la ambulancia. Sin embargo, sostuvo que el paciente no apareció en ese sitio de encuentro.

Ese mismo día las lluvias volvieron a intensificarse y la situación vial empeoró todavía más. Según explicó Briones, la ambulancia apenas podía avanzar hasta el paraje El Cocal, ubicado a unos quince minutos del hospital.

Finalmente, ante la imposibilidad de acceder con vehículos sanitarios, se decidió enviar un tractor acompañado por un enfermero para concretar el rescate del paciente.

Una vez en el hospital, Acosta recibió atención médica y se le practicaron estudios para determinar cuál era el cuadro que presentaba. La gerenta explicó que el hombre no tenía fiebre al momento de ingresar y que preliminarmente se sospecha de una afección gripal, aunque todavía esperan los resultados de análisis enviados al Hospital San Vicente de Paul de Orán para descartar dengue o chikunguña.

Briones también advirtió que en las últimas semanas aumentaron considerablemente las consultas por cuadros respiratorios y gripales debido al brusco descenso de temperatura que sufrió la región, donde los registros térmicos bajaron hasta los 6 grados después de meses de calor extremo.

La emergencia sanitaria vuelve a poner bajo la lupa el histórico problema de conectividad terrestre en Rivadavia Banda Sur y los parajes cercanos al río Bermejo. Las inundaciones registradas desde fines del año pasado hasta marzo dejaron caminos destruidos, sectores completamente aislados y comunidades enteras dependiendo de tractores, motos, lanchas o incluso traslados aéreos para poder movilizarse.

En muchos sectores rurales, los accesos continúan convertidos en verdaderos pantanos y las ambulancias no pueden ingresar. Habitantes de distintos parajes sostienen que el problema se repite todos los años y que las reparaciones realizadas son parciales y temporarias.

Mientras tanto, vecinos de la región denuncian que la precariedad vial sigue dejando a numerosas familias prácticamente desconectadas del sistema de salud y obligadas a enfrentar situaciones extremas para conseguir atención médica.