22/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Concejo Deliberante de Salta. Imagen: Web.
La crisis política dentro de la Convención Municipal de Salta ya no se puede ocultar. Después del escándalo y la marcha atrás que sufrió La Libertad Avanza con el polémico artículo sobre turismo, este viernes el oficialismo libertario volvió a retroceder, esta vez por la fuerte reacción que generó su intento de limitar las políticas públicas de bienestar animal.
La situación dejó nuevamente expuesta a la mayoría libertaria, que debió corregir sobre la marcha un artículo cuestionado por distintos sectores políticos y sociales, en medio de crecientes críticas por el tono ideológico extremo que intentan imponer en la reforma municipal.
El conflicto estalló cuando se conoció la redacción original impulsada por los convencionales de LLA. El texto restringía las políticas municipales de protección y bienestar exclusivamente a “animales domésticos”, dejando afuera una enorme cantidad de situaciones vinculadas al abandono, animales callejeros y otras problemáticas de salud pública y protección animal.
La polémica creció rápidamente dentro y fuera de la Convención. Diversos sectores advirtieron que la iniciativa implicaba un claro retroceso en materia de derechos y herramientas de asistencia, además de reducir el alcance de futuras políticas públicas vinculadas al cuidado animal.
Durante la sesión, las críticas fueron durísimas. Uno de los cuestionamientos más fuertes llegó de Napoleón Gambetta, quien acusó al oficialismo libertario de intentar vaciar políticas de protección animal y cuestionó además la negativa de incorporar al hospital de mascotas como política pública municipal permanente.
La presión volvió a hacer efecto. Todavía golpeados por el costo político del escándalo turístico, los libertarios entendieron que abrir otro frente de conflicto podía profundizar aún más el desgaste que atraviesa la Convención. El resultado fue otra marcha atrás.
Finalmente, la mayoría oficialista aceptó modificar el texto e incorporó el concepto de “seres sintientes”, intentando desactivar la polémica antes de que escalara aún más. El cambio buscó maquillar un artículo que originalmente había sido leído como un intento de achicar el rol municipal en políticas de protección animal.
El episodio dejó otra señal preocupante para La Libertad Avanza en Salta: cada vez que sus propuestas más ideológicas chocan con demandas sociales concretas, terminan retrocediendo bajo presión política y social.
En menos de 24 horas, el oficialismo libertario ya acumula dos correcciones importantes dentro de la Convención Municipal. Primero fue el turismo, donde empresarios y cámaras del sector les torcieron el brazo. Ahora fue bienestar animal, tras las críticas de convencionales y organizaciones vinculadas a la protección de mascotas y animales abandonados.
La imagen que empieza a consolidarse es la de una mayoría improvisada, más preocupada por trasladar consignas ideológicas nacionales que por entender las realidades concretas de Salta. Y cada nueva marcha atrás alimenta la sensación de desorden interno y falta de rumbo político.
Mientras intentan sostener un discurso de firmeza y “batalla cultural”, los convencionales libertarios ya muestran dificultades para defender sus propios artículos cuando aparecen cuestionamientos sociales fuertes. El problema para LLA es que las rectificaciones permanentes empiezan a dejar una conclusión incómoda: muchas de sus reformas parecen redactadas sin medir consecuencias políticas, económicas ni sociales.






