27/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El dirigente Manuel Santiago Godoy. Imagen: Web.
El peronismo salteño volvió a prenderse fuego. La intervención del Partido Justicialista de Salta entró en una fase explosiva después de que el histórico dirigente Manuel Santiago Godoy saliera con los tapones de punta contra el llamado a elecciones internas impulsado por la nueva conducción partidaria. Sin medias tintas, calificó la maniobra como “ilegal” y acusó a los interventores de querer meter al PJ “a las apuradas” en un armado electoral funcional a intereses ajenos al peronismo tradicional.
La crisis interna escaló tras la intervención ordenada por la Justicia Federal Electoral, que desplazó a las viejas autoridades y dejó al frente del partido a José Luis Napoleón Gambetta, encargado de avanzar con la normalización del sello justicialista. Pero lejos de pacificar la interna, el anuncio de elecciones urgentes detonó otra batalla.
“Quieren llamar a elecciones sin poder hacerlo. Me parece ilegal porque el PJ depende del PJ nacional”, disparó Godoy en declaraciones radiales, dejando claro que la guerra recién empieza.
El ex presidente de la Cámara de Diputados salteña aseguró que la intervención todavía está apelada ante la Cámara Nacional Electoral y advirtió que el fallo no está firme. En otras palabras: para su sector, todo el operativo para reordenar el partido tendría pies de barro jurídicos y podría terminar judicializado de punta a punta.
Detrás de la pelea legal se esconde una disputa mucho más brutal: el control político del PJ salteño de cara a las próximas elecciones. Godoy acusó a la nueva conducción de querer usar la intervención para meter al partido dentro de un esquema electoral armado a medida y adelantó que seguirán impugnando cada paso que den los interventores.
“Lo que quieren es un PJ dentro del esquema de elecciones”, lanzó con dureza, mientras confirmó que su espacio ya trabaja en la construcción de un frente opositor cuyo principal objetivo será enfrentar las políticas de Javier Milei.
La interna también dejó expuestas las miserias estructurales del padrón partidario. Godoy denunció irregularidades insólitas: afirmó que hay apenas 600 afiliados jóvenes de entre 18 y 25 años, mientras aparecen más de mil afiliados mayores de 95 años. Además, cuestionó las exigencias de la Carta Orgánica para presentar listas en los 60 municipios de la provincia, un requisito que muchos sectores consideran imposible de cumplir en medio del caos partidario.
La intervención del PJ salteño, lejos de ordenar el tablero, parece haber abierto una caja de pandora. Viejos caciques, operadores territoriales y sectores enfrentados se preparan para una pelea salvaje por el control de una estructura que sigue siendo clave en la política provincial, aunque hoy aparezca atravesada por fracturas, sospechas y una feroz crisis de liderazgo.






