LA INDEPENDENCIA CHOCÓ CONTRA EL AJUSTE: Salta le marcó límites a Milei

10/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: En Tucumán, el saludo entre Sáenz y Milei. Imagen: Prensa.
El acto por los 210 años de la Declaración de la Independencia terminó convirtiéndose en una radiografía de la Argentina de Javier Milei. Mientras el Presidente intentó instalar desde Tucumán un discurso de federalismo y unidad, en Salta las principales autoridades provinciales y municipales dejaron al descubierto el creciente malestar por el ajuste, la falta de obras públicas, el ahogo financiero a las provincias y el deterioro económico que golpea a miles de familias. La protesta del Pueblo Lule terminó de desnudar que, detrás de los discursos patrióticos, siguen acumulándose conflictos sociales, territoriales y políticos que el Gobierno nacional no logra ocultar.

Federalismo para la tribuna, motosierra para las provincias

El Gobierno de Javier Milei buscó transformar la vigilia del 9 de Julio en una demostración de respaldo político de los gobernadores. La foto en Tucumán pretendía transmitir gobernabilidad y consenso alrededor de la gestión libertaria.

Pero el intento de mostrar una Argentina unida terminó dejando expuestas las profundas grietas entre la Casa Rosada y las provincias.

Mientras el Presidente reivindicaba el federalismo desde el escenario, gobernadores e intendentes seguían reclamando recursos, inversiones y obras que nunca llegaron. La palabra «federalismo» volvió a sonar fuerte en un discurso presidencial, pero para muchos dirigentes provinciales continúa siendo una promesa vacía mientras persisten los recortes presupuestarios y la paralización de la obra pública.

En ese escenario apareció Gustavo Sáenz, quien volvió a sostener la estrategia que mantiene desde el inicio del gobierno libertario: diálogo institucional, pero con límites.

El mandatario salteño valoró que Milei mencionara el federalismo, una demanda histórica del Norte Grande, aunque dejó en claro que Salta no acompañará automáticamente los proyectos impulsados por la Casa Rosada.

«Solo apoyaremos aquello que beneficie a la provincia», fue el mensaje político que dejó flotando sobre la relación con el Gobierno nacional.

Detrás de esa definición también reapareció un viejo reclamo que los gobernadores vienen sosteniendo desde hace décadas: una nueva Ley de Coparticipación Federal que termine con las profundas asimetrías que siguen castigando al interior del país.

Porque mientras desde Buenos Aires se celebran los indicadores macroeconómicos, las provincias continúan denunciando que cada vez reciben menos recursos para sostener servicios esenciales, infraestructura y desarrollo.

Marocco puso en palabras el costo social del ajuste

Si en Tucumán predominó el protocolo, en Salta la realidad terminó imponiéndose sobre los discursos.

El vicegobernador Antonio Marocco encabezó los actos oficiales, pero rápidamente dejó atrás las formalidades para hablar de la situación económica que atraviesa el país.

Aunque defendió la necesidad del diálogo institucional entre Provincia y Nación, sus declaraciones se transformaron en una de las críticas más contundentes al impacto social del modelo económico impulsado por Milei.

Marocco recordó que millones de argentinos perdieron acceso al crédito, un dato que, según expresó, refleja el deterioro económico que viven miles de familias.

«Es entender que la patria no está bien. Es entender que la situación económica no está bien», sostuvo al explicar por qué el Gobierno provincial decidió lanzar nuevas líneas de financiamiento destinadas a trabajadores públicos sobreendeudados.

Sus palabras dejaron una conclusión inevitable: detrás de las cifras oficiales continúan creciendo las dificultades para llegar a fin de mes, acceder al financiamiento y sostener el consumo.

Antonio Marocco, Vicegobernador de la Provincia de Salta  y Emiliano Durand, Intendente de la Ciudad de Salta. Imagen: Prensa.

Durand cargó contra el ajuste y exigió el regreso de la obra pública

Quien elevó aún más el tono fue el intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand.

El jefe comunal apuntó directamente contra la política económica del Gobierno nacional y reclamó que la Casa Rosada deje de trasladar el peso del ajuste a provincias y municipios.

Según sostuvo, esa decisión está asfixiando las cuentas locales y frenando el crecimiento económico.

Durand también reclamó que el Estado nacional vuelva a invertir en infraestructura y reactive las obras públicas paralizadas, al considerar que son fundamentales para generar empleo y mover la economía regional.

Lejos de responsabilizar a los gobernadores por la situación, remarcó que las provincias continúan garantizando gobernabilidad mientras esperan respuestas concretas desde Nación.

En paralelo confirmó que buscará la reelección, convencido de consolidar un proyecto político de ocho años para la capital salteña.

El Pueblo Lule rompió la escenografía oficial

Cuando el desfile parecía desarrollarse bajo el protocolo habitual, apareció una escena imposible de ignorar.

Integrantes de la Comunidad Indígena Lule de Finca Las Costas desplegaron carteles frente a las autoridades para exigir el veto de la ley que autoriza el comodato de nueve hectáreas pertenecientes a su territorio comunitario.

«No al despojo del Pueblo Lule» y «Señor Gobernador, exigimos veto total» fueron algunas de las consignas que interrumpieron el clima ceremonial.

Los representantes indígenas denunciaron que la norma fue aprobada sin consulta previa, situación que, según sostienen, vulnera derechos reconocidos por la Constitución Nacional y tratados internacionales.

Aunque finalmente fueron recibidos por funcionarios de la Vicegobernación, el reclamo volvió a demostrar que los conflictos territoriales y los derechos de los pueblos originarios siguen esperando respuestas concretas.

La protesta también dejó una imagen cargada de simbolismo: mientras los discursos hablaban de independencia y soberanía, una comunidad reclamaba ser escuchada por el propio Estado.

Una celebración atravesada por la crisis

El Día de la Independencia terminó dejando mucho más que fotos oficiales.

Sáenz volvió a poner condiciones al respaldo político hacia Milei. Marocco describió el deterioro económico que afecta a millones de argentinos. Durand reclamó el fin del ajuste sobre las provincias y el regreso de la inversión pública. El Pueblo Lule recordó que todavía existen derechos que siguen esperando ser respetados.

El contraste entre los discursos pronunciados en Tucumán y la realidad expresada en Salta volvió a poner en discusión el verdadero alcance del federalismo que proclama el Gobierno nacional.

A 210 años de la Declaración de la Independencia, las provincias continúan reclamando recursos, obras y una distribución más equitativa, mientras la tensión entre la Casa Rosada y el interior del país sigue creciendo.

Porque detrás de cada acto patrio, de cada bandera y de cada discurso sobre la unidad nacional, la crisis económica, el ajuste y los reclamos sociales siguen marcando la agenda de una Argentina donde el federalismo continúa siendo una deuda pendiente para millones de ciudadanos.