27/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
En medio de la crisis económica, el colapso del sistema de salud y el regreso del polémico debate sobre la venta de medicamentos en kioscos, en Salta crece otra alarma silenciosa: cada vez más personas se automedican y los médicos ya advierten que el problema puede terminar en una crisis sanitaria de gran escala.
El infectólogo Antonio Salgado salió a encender las alarmas y fue contundente: la automedicación está generando resistencia antibiótica, daños hepáticos y complicaciones biológicas que podrían convertir enfermedades comunes en cuadros difíciles de tratar.
“Es mi deber desalentar esa práctica, porque vamos a generar complicaciones serias a nivel biológico y resistencia antibiótica”, advirtió el especialista, preocupado por la cantidad de pacientes que consumen medicamentos sin diagnóstico ni control médico.
La situación se agrava en un contexto donde mucha gente evita ir al médico por los costos, las demoras o la falta de cobertura, y termina recurriendo a consejos de internet, recetas familiares o remedios recomendados por conocidos. El resultado es una combinación explosiva: antibióticos usados como caramelos, analgésicos consumidos sin límites y una falsa sensación de seguridad que puede salir muy cara.
Salgado apuntó especialmente contra el uso indiscriminado de antibióticos para cuadros respiratorios y enfermedades estacionales. Explicó que la mayoría de esas afecciones son virales y que, por lo tanto, los antibióticos no sirven para nada. Pero aun así, miles de personas siguen tomándolos “por las dudas”, alimentando un fenómeno que preocupa en todo el mundo: bacterias cada vez más resistentes y tratamientos cada vez menos efectivos.
“La mayoría de los cuadros son virales y se resuelven solos”, insistió el médico, mientras alertó que las mutaciones de los microorganismos están haciendo que infecciones antes simples empiecen a convertirse en problemas complejos.
El profesional también puso el foco sobre medicamentos de consumo masivo como el paracetamol, al que muchos consideran inofensivo. “Es una de las principales causas de hepatopatía tóxica, después del alcoholismo”, explicó, dejando en evidencia el desconocimiento generalizado sobre los efectos secundarios de los fármacos más comunes.
La preocupación sanitaria crece además porque el debate sobre flexibilizar la venta de medicamentos fuera de farmacias vuelve a instalarse con fuerza. Para muchos profesionales, permitir la comercialización de remedios en kioscos o comercios sin control podría disparar todavía más el consumo irresponsable y profundizar un problema que ya está fuera de control.
Mientras tanto, hospitales y clínicas empiezan a ver las consecuencias: infecciones más resistentes, pacientes intoxicados y tratamientos que antes funcionaban rápidamente pero ahora requieren internaciones más largas y medicamentos más agresivos.
La advertencia de los médicos es clara: lo que hoy parece una simple costumbre doméstica podría transformarse mañana en una crisis sanitaria mucho más difícil de contener.






