CRECEN LAS TENSIONES EN LLA: Bullrich desafía a Milei y profundiza la interna libertaria por un pliego judicial

02/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Karina Milei y Patricia Bullrich. Imagen: Web.
La aparente unidad de La Libertad Avanza volvió a mostrar fisuras. Esta vez fue Patricia Bullrich quien decidió tomar distancia de una decisión impulsada directamente por el presidente Javier Milei y dejó expuesta una tensión política que ya no puede ocultarse detrás de los discursos de cohesión oficialista.

La senadora y exministra de Seguridad rechazó acompañar la intención de la Casa Rosada de retirar el pliego de la jueza Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Criminal Federal N°3 de La Plata. La decisión no pasó inadvertida porque se trata de una postura adoptada en abierta contradicción con la estrategia presidencial y porque la propia dirigente hizo pública su discrepancia.

Bullrich sostuvo que comunicó previamente su posición al Presidente y defendió su decisión bajo el argumento de que una diferencia puntual no debilita al Gobierno sino que fortalece la institucionalidad. Sin embargo, en los pasillos políticos la lectura fue otra: la senadora volvió a marcar territorio propio y exhibió un grado de autonomía cada vez más visible dentro del oficialismo.

El conflicto tiene un fuerte trasfondo político. Según trascendió, la Casa Rosada pretendía frenar la designación de Michelli debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon, quien viene publicando investigaciones sobre presuntos casos de corrupción que involucran a sectores del Gobierno nacional.

La magistrada había atravesado todas las instancias formales exigidas para su nombramiento. Su pliego fue enviado por el propio Poder Ejecutivo, participó de la audiencia pública correspondiente, no recibió impugnaciones y obtuvo el respaldo mayoritario de la Comisión de Acuerdos del Senado. Por esa razón, varios legisladores consideraron injustificado el intento de retirar ahora una candidatura que ya había superado los filtros institucionales.

La postura de Bullrich provocó un efecto inmediato. La senadora radical Carolina Losada ratificó su apoyo al pliego y defendió la independencia judicial como un principio fundamental del sistema republicano. Desde otros sectores de la oposición también celebraron la decisión de la dirigente libertaria, interpretándola como una señal de resistencia frente a presiones políticas sobre el Poder Judicial.

La discusión ahora gira en torno a la legalidad del eventual retiro del pliego. Distintos sectores del Senado recuerdan que el reglamento establece que los asuntos enviados a la Cámara Alta no pueden ser retirados unilateralmente por el Poder Ejecutivo una vez ingresados, sin la aprobación expresa del cuerpo legislativo. Esto abre un nuevo frente de conflicto institucional que podría derivar en una votación dentro del recinto.

Pero el episodio no parece aislado. En los últimos meses Bullrich ya había mostrado diferencias con sectores de la Casa Rosada al reclamar mayor transparencia patrimonial para funcionarios nacionales y exigir la presentación de declaraciones juradas, incluso anticipando la propia. Son movimientos que alimentan la percepción de que la dirigente busca construir una identidad política diferenciada dentro del universo libertario.

Mientras tanto, el oficialismo intenta concentrar esfuerzos en otra de sus grandes apuestas legislativas: la reforma electoral. En esa tarea aparece Diego Santilli como uno de los principales articuladores políticos, trabajando junto a Martín Menem y la propia Bullrich para reunir apoyos parlamentarios y sumar respaldo de gobernadores.

En paralelo, Santilli intensifica su construcción política en la provincia de Buenos Aires y en el interior del país. La estrategia apunta a fortalecer consensos para la reforma impulsada por el Gobierno y consolidar una proyección propia dentro del espacio oficialista.

Sin embargo, los números todavía muestran un escenario complejo. Las últimas encuestas reflejan que el dirigente mantiene niveles de rechazo superiores a sus apoyos y enfrenta dificultades para ampliar su base electoral. Aun así, en su entorno destacan que todavía existe un importante margen de crecimiento debido al nivel de desconocimiento que conserva entre parte del electorado bonaerense.

En medio de estas disputas, una conclusión comienza a tomar fuerza en los círculos políticos: Patricia Bullrich ya no actúa únicamente como una dirigente alineada con las decisiones de la Casa Rosada. Sus movimientos recientes sugieren la construcción de un perfil propio, con agenda, posicionamiento y estrategia independiente, mientras en el oficialismo empiezan a surgir interrogantes sobre cómo impactarán estas diferencias en la carrera hacia 2027.