CASO ADORNI: Contratista ratificó pagos en efectivo

19/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El contratista Manuel Tabar. Imagen: Web.
La situación judicial y política que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a sumar un capítulo explosivo. En medio de una creciente investigación sobre las obras realizadas en su propiedad y de rumores vinculados a posibles requerimientos fiscales, el contratista Manuel Tabar rompió el silencio y confirmó ante los medios que recibió importantes sumas de dinero en efectivo por los trabajos ejecutados en la vivienda del funcionario nacional.

Las declaraciones no pasaron desapercibidas. Lejos de despejar las dudas, las palabras del constructor volvieron a poner bajo la lupa una trama que ya despertó el interés de la Justicia y alimenta el debate público sobre el origen, la registración y la transparencia de los fondos utilizados para financiar las remodelaciones.

Tabar aseguró que cumplió con todos los requerimientos solicitados por la Justicia y sostuvo que brindó información detallada sobre su actividad económica. Además, ratificó que los pagos en efectivo formaron parte de la operatoria utilizada durante la ejecución de la obra.

“Todo eso está en mi declaración”, afirmó de manera contundente cuando fue consultado sobre los 245 mil dólares que, según trascendió, habrían sido entregados en efectivo como contraprestación por los trabajos realizados en la propiedad de Adorni.

La confirmación vuelve especialmente sensible un expediente que ya generó fuertes repercusiones políticas. Los investigadores intentan reconstruir cada uno de los movimientos financieros relacionados con la remodelación para determinar si existe correspondencia entre los gastos realizados y los ingresos declarados por las personas involucradas.

Durante una entrevista televisiva, Tabar también se refirió a las versiones que lo vinculaban con intimaciones tributarias y explicó que, como trabajador autónomo desde hace más de dos décadas, es habitual recibir notificaciones administrativas que luego deben regularizarse.

Sin embargo, uno de los momentos más incómodos llegó cuando fue consultado por una factura hallada en su teléfono celular, documento que, según trascendió, reflejaría una compra superior a los ocho millones de pesos en colchones y sábanas atribuida a Gisela Kocsis, secretaria de Adorni.

Sobre ese punto, el contratista eligió la cautela. Evitó confirmar o desmentir la existencia del comprobante y argumentó que no desea interferir en el trabajo de la Justicia. Incluso aseguró no recordar específicamente la documentación que apareció en el marco de la investigación.

Las explicaciones tampoco terminaron de aclarar otro aspecto que genera interrogantes: la llegada de diversos elementos al domicilio del funcionario durante el proceso de remodelación. Tabar explicó que, en las obras de modalidad “llave en mano”, es habitual que la empresa constructora coordine compras, retiros y entregas de distintos productos necesarios para dejar la vivienda lista para ser habitada.

Según relató, en varias oportunidades retiró mercadería y efectuó pagos vinculados a la obra, aunque aclaró que desconoce si algunos de esos productos fueron adquiridos directamente por la familia Adorni o enviados por terceros.

La relación entre el contratista y el jefe de Gabinete tampoco terminó con la finalización de los trabajos. Tabar reconoció que continuó manteniendo contacto con el funcionario incluso después de concluida la remodelación, debido a consultas y proyectos de mejoras que aún estaban siendo evaluados.

Otro dato que llamó la atención fue la revelación de que, tras la explosión mediática del caso, Adorni se comunicó personalmente con el constructor. Según el relato de Tabar, el funcionario le pidió disculpas por la situación generada y le manifestó su disposición para ayudarlo en caso de que lo necesitara.

El contratista, sin embargo, negó que hubiera existido algún acuerdo previo o coordinación respecto de las declaraciones brindadas ante la Justicia. “En ningún momento se habló de eso”, aseguró.

Mientras tanto, la causa sigue avanzando y cada nueva declaración parece abrir más preguntas que respuestas. Los investigadores buscan determinar si toda la operatoria económica vinculada a la remodelación fue correctamente documentada y si existe coherencia entre los montos involucrados, las formas de pago utilizadas y las declaraciones patrimoniales correspondientes.

En un contexto político extremadamente sensible, las afirmaciones de Tabar vuelven a colocar a Manuel Adorni en el centro de la escena. Lo que comenzó como una investigación sobre una obra privada se transformó en un caso de alto impacto político que amenaza con seguir generando repercusiones dentro y fuera del Gobierno nacional.