06/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Javier Milei. Imagen: Web.
El impacto político de las últimas semanas comienza a reflejarse con fuerza en la opinión pública. Una nueva encuesta de Atlas Intel y Bloomberg muestra un deterioro significativo en la imagen del presidente Javier Milei, con un rechazo mayoritario a su gestión y una creciente preocupación social por la corrupción, que por primera vez desplaza a la inflación como principal problema del país.
El relevamiento, realizado entre el 26 y el 30 de junio sobre 2.202 casos a nivel nacional, indica que el 58,2% desaprueba la gestión presidencial, mientras que solo el 39,7% la aprueba. El resto no expresó una opinión definida.
Los números se conocen en un contexto político sensible, marcado por la salida del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien quedó envuelto en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, un episodio que terminó dominando la agenda pública y golpeando la credibilidad del Gobierno.
La evaluación general de la administración libertaria también arroja señales de alarma para la Casa Rosada: más de la mitad de los consultados considera que la gestión es “mala o muy mala”, mientras que apenas un tercio la califica de manera positiva.
Uno de los datos más contundentes del estudio es el cambio en las prioridades de la sociedad. La corrupción aparece ahora como el principal problema del país para el 48% de los encuestados, superando al desempleo, la situación económica, la inflación y la inseguridad, que históricamente encabezaban ese ranking.
El llamado “caso Adorni” también deja una fuerte huella en la percepción pública. Más del 80% de los encuestados considera probable que el exfuncionario haya incurrido en irregularidades en su patrimonio, mientras que la mayoría evalúa de forma negativa la respuesta del Poder Ejecutivo ante el escándalo.
El dato más preocupante para el Gobierno es que se consolida un clima de desconfianza generalizada: la mayoría de los consultados cree que en los próximos meses podrían aparecer nuevos casos de corrupción que involucren a funcionarios o exfuncionarios.
El sondeo refleja así un escenario político cada vez más adverso para la gestión libertaria, con una sociedad más crítica, más desconfiada y con la corrupción ocupando el centro del debate público.








