LA CASTA DE MILEI: Segundo de Salud y el escándalo de 10 mil dólares

07/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Rodrigo Sbarra, ex fuincionario de Mauricio Macri, que se olvidó 10 mil dólares en un escritorio. Imagen: X. 
Mientras el Gobierno de Javier Milei insiste en construir un discurso de lucha contra «la casta» y promete terminar con los privilegios de la vieja política, los hechos parecen contar una historia completamente distinta. La designación de Rodrigo Sbarra como nuevo secretario de Gestión Administrativa del Ministerio de Salud, convirtiéndose en el virtual viceministro de la cartera que conduce Mario Lugones, vuelve a poner bajo la lupa la contradicción entre el relato oficial y las decisiones que se toman puertas adentro de la Casa Rosada.

El nombramiento llega luego de la salida de Guido Giana y en medio de un Ministerio de Salud sacudido por denuncias, internas y escándalos vinculados al manejo de fondos públicos. Pero lejos de buscar una figura sin cuestionamientos, el Gobierno decidió rescatar a un funcionario que carga con uno de los episodios más recordados de la gestión de Mauricio Macri: el sobre con 10 mil dólares encontrado en su despacho oficial.

La decisión genera fuertes interrogantes porque Sbarra no sólo administrará uno de los presupuestos más grandes del Estado nacional, sino que tendrá bajo su responsabilidad las compras, contrataciones y el manejo administrativo de toda la cartera sanitaria.

Del escándalo de los dólares al corazón del Gobierno libertario

Rodrigo Sbarra no es un recién llegado a la administración pública. Durante la gestión de Cambiemos ocupó cargos estratégicos en el Ministerio de Producción, primero junto a Francisco Cabrera y luego con Dante Sica, donde justamente tenía bajo su órbita las compras y contrataciones del ministerio.

Sin embargo, su nombre quedó instalado en la opinión pública cuando, tras abandonar el Gobierno de Mauricio Macri, apareció un sobre con 10 mil dólares dentro de su despacho oficial, acompañado de anotaciones que incluían el nombre de una empresa y diferentes fechas.

En aquel momento, Sbarra aseguró que el dinero había sido «plantado» como parte de una operación política en su contra. Sin embargo, esa explicación nunca terminó de convencer y el episodio derivó en una investigación judicial que se extendió durante tres años.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de aquel caso fue que el despacho del exfuncionario contaba con fuertes medidas de seguridad, por lo que el ingreso de terceros resultaba extremadamente complejo, debilitando la hipótesis de que alguien hubiera dejado allí el dinero sin ser advertido.

Una investigación que dejó más preguntas que respuestas

El fiscal Gerardo Pollicita investigó a Sbarra por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

Durante la investigación comenzaron a aparecer inconsistencias patrimoniales que alimentaron aún más las sospechas.

Uno de los hallazgos más importantes fue un lote de aproximadamente 1.000 metros cuadrados en Nordelta, adquirido en 2016 por unos 180 mil dólares, inmueble que no figuraba en sus declaraciones juradas.

La propia investigación judicial determinó además que el famoso sobre con los 10 mil dólares pertenecía efectivamente a Sbarra, contradiciendo así la versión inicial de que había sido colocado por terceros.

Aun así, tras varias rectificaciones presentadas por el exfuncionario para justificar «omisiones» en sus declaraciones patrimoniales, la Justicia terminó sobreseyéndolo en diciembre de 2023, apenas tres días después del cambio de gobierno.

La resolución sostuvo que su situación económica permitía justificar tanto la tenencia del dinero como el resto de los bienes observados durante la investigación.

Un crecimiento patrimonial que también despertó sospechas

Otro de los aspectos que generó controversia fue la evolución de su patrimonio.

Según las declaraciones juradas oficiales, Sbarra ingresó al gobierno nacional en 2015 declarando poco más de un millón de pesos en bienes, patrimonio integrado casi exclusivamente por un departamento en la Ciudad de Buenos Aires.

Al abandonar la gestión en 2019, su patrimonio declarado había escalado a más de 30 millones de pesos.

Entre los bienes incorporados figuraban un Mini Cooper, depósitos en el exterior y diferentes activos que llamaron la atención de los investigadores.

Posteriormente, tras corregir declaraciones juradas y agregar bienes omitidos, el crecimiento patrimonial siguió siendo objeto de cuestionamientos públicos.

La gestión Milei lo rescató y ahora le entrega uno de los cargos más sensibles del Estado

Pese a los antecedentes, el Gobierno libertario volvió a abrirle las puertas. Meses después de haber sido sobreseído, Sbarra fue incorporado nuevamente al Estado como subsecretario de Gestión Administrativa de la Jefatura de Gabinete, otra dependencia con fuerte incidencia sobre contrataciones y manejo presupuestario.

Ahora, el Ejecutivo decidió promoverlo al Ministerio de Salud, donde administrará miles de millones de pesos destinados al funcionamiento del sistema sanitario nacional. La decisión provoca cuestionamientos porque llega en un contexto donde el propio Ministerio de Salud acumula una larga lista de denuncias y polémicas.

Un Ministerio atravesado por escándalos

La Secretaría de Gestión Administrativa es considerada el verdadero corazón financiero del Ministerio de Salud. Desde allí se autorizan contrataciones, licitaciones, compras de medicamentos y ejecución presupuestaria. No se trata de un cargo menor: es uno de los puestos con mayor poder dentro del ministerio. Precisamente por esa razón, el puesto se ha convertido en una verdadera «silla eléctrica». Sbarra será el tercer viceministro de Mario Lugones en un período marcado por permanentes cambios de funcionarios.

La cartera sanitaria viene acumulando una sucesión de investigaciones y denuncias vinculadas a presuntas irregularidades, entre ellas las causas por las coimas en la ANDIS, cuestionamientos sobre contrataciones en OSPRERA y denuncias por presuntos sobreprecios en compras de medicamentos.

El discurso anticasta vuelve a quedar bajo la lupa

La llegada de Rodrigo Sbarra vuelve a exponer una de las mayores contradicciones del gobierno de Javier Milei.

Mientras el Presidente continúa denunciando públicamente a «la casta» como responsable de décadas de corrupción y privilegios, numerosos funcionarios provenientes de administraciones anteriores siguen ocupando cargos estratégicos dentro de su gestión.

En este caso, el Gobierno no sólo reincorpora a un exfuncionario que protagonizó uno de los escándalos más recordados del macrismo, sino que además le entrega el control administrativo del presupuesto sanitario nacional.

Para la oposición, el mensaje es contundente: el discurso contra la casta parece desvanecerse cuando se trata de repartir cargos de poder, alimentando nuevas dudas sobre la coherencia del Gobierno y sobre los criterios utilizados para designar a quienes administran recursos públicos de enorme sensibilidad para millones de argentinos.