07/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: CONICET. Imagen: Web.
La comunidad científica argentina lanzó una de las advertencias más duras desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Trabajadores e investigadores del Conicet, INTA, INTI, CNEA, Servicio Meteorológico Nacional y de las Universidades Nacionales difundieron una carta pública en la que denuncian un proceso de desmantelamiento del sistema científico y tecnológico que, aseguran, compromete el presente y el futuro de la Argentina.
Con una frase que resume el espíritu del documento, los científicos sostuvieron que «ningún país se desarrolla destruyendo su inteligencia colectiva», y acusaron al Gobierno nacional de impulsar un vaciamiento deliberado de instituciones estratégicas para el desarrollo económico, productivo y tecnológico.

«Estamos atravesando una crisis terminal»
En el documento, trabajadores de los principales organismos científicos del país afirmaron que el sistema atraviesa una situación crítica.
«Alertamos de la crisis terminal que atravesamos y del impacto destructor que esto tendrá para la Argentina en el presente y en el futuro», expresaron.
Según señalaron, el país atraviesa un proceso de desfinanciamiento sin precedentes que afecta tanto a la investigación científica como al desarrollo tecnológico y a la formación de nuevos profesionales.
Los firmantes calificaron el escenario como «absolutamente irracional desde el punto de vista político, social y económico».
El presupuesto más bajo en más de medio siglo
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la fuerte reducción de la inversión pública destinada a ciencia y tecnología.
De acuerdo con la carta, el presupuesto nacional destinado a esa función cayó por debajo del 0,15% del Producto Bruto Interno, un porcentaje que, sostienen, constituye el nivel más bajo registrado en al menos los últimos 54 años.
Para la comunidad científica, esa reducción no responde únicamente a una política de ajuste fiscal, sino a una decisión política de desmantelar capacidades estratégicas construidas durante décadas.
Despidos, salarios deteriorados y fuga de científicos
Los investigadores denunciaron además un escenario marcado por despidos, retiros voluntarios, renuncias y una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Según indicaron, los ingresos del personal científico acumulan una caída cercana al 40% desde diciembre de 2023, situación que empuja a numerosos profesionales altamente calificados a abandonar el sistema público, emigrar al exterior o buscar empleos ajenos a su formación.
«Argentina invirtió durante años en formar estos recursos humanos. Esa inversión hoy este Gobierno la está tirando a la basura», sostuvieron.
Para los trabajadores, el problema excede la situación laboral de los investigadores y representa un golpe directo contra la capacidad del país para generar conocimiento, innovación y desarrollo.
«No es por el déficit cero, es una decisión política»
Uno de los puntos más contundentes del documento rechaza la idea de que el ajuste en ciencia sea consecuencia inevitable de las restricciones presupuestarias.
Los firmantes sostienen que el desmantelamiento «no tiene absolutamente nada que ver con el déficit cero».
Por el contrario, afirman que responde a una decisión política y cultural de una administración que, según expresan, manifestó públicamente su intención de reducir al máximo la estructura del Estado.
En ese contexto, consideran que el vaciamiento de organismos científicos forma parte de una estrategia deliberada que compromete la capacidad del país para producir conocimiento propio.
El temor a la persecución
Los trabajadores explicaron que decidieron firmar el documento de manera anónima.
Según indicaron, la decisión responde al clima de persecución que denuncian dentro de algunos organismos y al temor por posibles represalias laborales.
En la carta también recuerdan el papel estratégico que cumple cada institución.
El INTA desarrolla tecnologías para el sector agropecuario; el INTI acompaña la innovación industrial; la CNEA impulsa el desarrollo nuclear; el Servicio Meteorológico Nacional brinda información clave para la prevención de emergencias; el Conicet genera investigación científica en múltiples áreas; y las universidades nacionales forman profesionales e impulsan la producción de conocimiento.
Según advierten, todas esas instituciones enfrentan procesos de desfinanciamiento, pérdida de personal y paralización de proyectos estratégicos.
Los rectores también levantaron la voz
Las críticas no provinieron únicamente de los trabajadores.
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a los rectores de las universidades públicas del país, emitió un comunicado en el que manifestó su profunda preocupación por el debilitamiento de los organismos científicos nacionales.
Las autoridades universitarias señalaron que el deterioro de instituciones como la CNEA, el Conicet, el INTI y el INTA pone en riesgo la soberanía científica, tecnológica y productiva de la Argentina.
Además, remarcaron que esas entidades conforman junto a las universidades un sistema público de investigación e innovación construido durante décadas y considerado uno de los principales activos estratégicos del país.
El reclamo al Gobierno
En su pronunciamiento, el CIN pidió al Poder Ejecutivo que garantice el funcionamiento de los organismos científicos, suspenda las medidas que impliquen pérdida de capacidades profesionales, asegure el financiamiento de proyectos estratégicos y abra instancias de diálogo con universidades, investigadores y trabajadores.
Para la comunidad científica, lo que hoy está en discusión trasciende el conflicto salarial.
Sostienen que el verdadero debate pasa por definir qué modelo de país se pretende construir.
En ese sentido, la advertencia final del documento resume la preocupación que atraviesa a miles de investigadores: «Lo que está en juego va mucho más allá del doloroso presente. Lo que está en juego es el derecho colectivo de la Argentina a tener un futuro».






