08/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Luis Toto Caputo no conoce otra fórmula más que endeudar al país y a los argentinos, dos mandatos chocando la calesita. Imagen: Agencia Noticias Argentinas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó la estrategia financiera con la que el Gobierno nacional buscará afrontar vencimientos de deuda por 44.100 millones de dólares entre 2026 y 2027, un plan que se apoya en la emisión de nuevos bonos en dólares, el financiamiento de organismos internacionales y la obtención de nuevos préstamos.
El esquema oficial contempla la ampliación de los bonos AO27 y AO28, cuyos vencimientos operan en 2027 y 2028, además de la creación de un nuevo título denominado AO29, con un plazo de tres años y destinado al mercado local.
La estrategia apunta a captar dólares dentro del país, mediante bonos bajo legislación argentina, debido a las dificultades que enfrenta el Gobierno para acceder a los mercados internacionales de crédito a tasas consideradas convenientes.
Aunque el riesgo país disminuyó durante los últimos meses, todavía permanece por encima de los 400 puntos básicos, un nivel que, según el Ministerio de Economía, obligaría a pagar tasas cercanas al 8% anual para emitir deuda en los mercados externos.
Frente a ese escenario, el Gobierno apuesta a conseguir financiamiento entre empresas e inversores locales que mantienen dólares inmovilizados por las restricciones cambiarias.
Durante la presentación, Luis Caputo defendió esta estrategia y aseguró que salir a los mercados internacionales «es una opción, no un objetivo», al considerar que el costo del financiamiento resulta determinante para la sostenibilidad del programa económico.
La utilización de bonos como herramienta de financiamiento no es nueva para el actual ministro. Durante la presidencia de Mauricio Macri, Caputo encabezó diversas colocaciones de deuda para cubrir el déficit fiscal, entre ellas el conocido Bono Centenario, emitido a cien años de plazo.
Ya durante la actual gestión de Javier Milei, el Ministerio de Economía también recurrió a la emisión de títulos para cancelar obligaciones con proveedores del sector energético, mientras que el Banco Central, bajo la conducción de Santiago Bausili, implementó los Bopreales para facilitar el pago de deudas comerciales con proveedores del exterior.
El anuncio coincidió con el pago de intereses y amortizaciones de los bonos Globales y Bonares, operación que demandará alrededor de 4.400 millones de dólares.
En una conferencia de prensa, Caputo, acompañado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas Federico Furiase, detalló que durante el resto de 2026 y todo 2027 deberán afrontarse compromisos por 44.100 millones de dólares, de los cuales 19.200 millones corresponden a este año y 24.900 millones al próximo.
Para cubrir esas obligaciones, el Gobierno proyecta obtener 11.000 millones de dólares mediante la emisión de bonos en el mercado local, 3.600 millones provenientes del Fondo Monetario Internacional, 7.000 millones de otros organismos multilaterales, 4.000 millones mediante nuevos préstamos respaldados por garantías del Banco Mundial y 2.600 millones a través de refinanciaciones con organismos públicos.
Además, el Ministerio de Economía prevé adquirir 11.600 millones de dólares utilizando recursos provenientes del superávit fiscal.
Según explicó la cartera económica, la nueva deuda será utilizada exclusivamente para refinanciar vencimientos de capital, mientras que los intereses continuarían siendo afrontados con los recursos generados por el superávit fiscal.
Otro de los pilares del plan oficial contempla avanzar con privatizaciones, de las que el Gobierno espera obtener 2.300 millones de dólares entre 2026 y 2027.
Hasta el momento, la única operación que generó ingresos significativos fue la concesión de las represas hidroeléctricas, que aportó poco más de 700 millones de dólares. En cambio, procesos como la privatización de AySA o la reorganización y posterior venta del Belgrano Cargas continúan sin definiciones concretas.
De esta manera, la estrategia económica presentada por el Gobierno vuelve a colocar al endeudamiento y la refinanciación de pasivos como herramientas centrales para afrontar los compromisos financieros del Estado durante los próximos años.






