Carta abierta a la presidenta de México

03/08/2026.- Por Mempo Giardinelli.– Foto portada: La presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Imagen: EFE. 

Licenciada doña Claudia Sheinbaum Pardo

Su despacho

Con el mayor respeto, Sra. Presidenta, me dirijo a Usted en mi condición de hermano del Noble Pueblo Mexicano que en décadas pasadas cobijó a decenas de miles de argentinas y argentinos, que debimos huir de la violencia que en aquellos años imponía la feroz dictadura que sometió a mi Patria.

Vengo ahora y por esta vía a expresarle mi más cálido agradecimiento y también algunas consideraciones que, en estas horas dramáticas de Nuestra América, considero pertinentes y necesarias.

En primer lugar y en nombre de por lo menos 30 millones de argentinos y argentinas (casi la mitad de nuestra población total) quiero agradecerle públicamente el respeto, discreción, prudencia y consideración con que usted ha venido observando la tragedia que padece desde hace casi tres años el ahora violado y abusado Pueblo Argentino, del que soy parte.

Le escribo, además, porque desde hace más de 20 años siento y puedo decir que soy también mexicano inmigrado por voluntad propia, ya que he sido portador de documentación mexicana como periodista profesional y como docente, pues he enseñado en algunas de las principales universidades mexicanas, como la UNAM y la IBERO, y hoy tengo el orgullo de sentirme millonario en amigos, compañeros, discípulos y colegas mexicanos.

Tuve la fortuna de vivir en México desde que en 1974 la República Mexicana abrió las puertas a miles de latinoamericanos para darnos cobijo, seguridad y trabajo cuando ya entonces en nuestras patrias sufríamos persecuciones y feroces violencias y asesinatos.

México fue el principal refugio que resguardó a miles de compatriotas, entre ellos este servidor, y fueron también muchísimos los mexicanos y mexicanas que nos dieron y aseguraron trabajo, respeto y todas las maravillosas expresiones de afecto de que es capaz el Noble Pueblo de México en su ejemplar tradición de ser refugio de latinoamericanos en emergencias, avalados por la luminosa vocación progresista y solidaria de los más grandes representantes de la cultura y la extraordinaria literatura mexicana, y entre ellos mis maestros Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Juan José Arreola y Tito Monterroso, por lo menos.

Hoy es mi pueblo el que nuevamente sufre, estimada Presidenta, y es por eso que me permito compartirle este dolor –que es el mismo dolor de miles de mis hermanos compatriotas–, para enterarla de que, de la manera más infame, el corrupto gobierno argentino actual está vendiendo todo nuestro patrimonio nacional y a precios viles. Y créame que no exagero cuando incluyo absolutamente todas las riquezas naturales de mi país porque –estimada Claudia, si me permite el trato– no encuentro mejor modo de transmitirle la indignación y el dolor que sentimos millones de argentinos ante la venta ominosa del inmenso territorio de la República Argentina, que es mi tierra y la de casi 50 millones de compatriotas que hoy vemos, azorados, cómo el actual gobierno cipayo y mafioso entrega todos nuestros bienes naturales, todas nuestras aguas interiores (somos el país más rico del mundo en aguas potables) e incluso el vasto Mar Argentino y toda la Patagonia incluyendo nuestras montañas, nuestro subsuelo y nuestros ríos y mares, y todo mediante privatizaciones amañadas por la corrupción imperante.

El actual gobierno de mi país –y muchos creemos que es imperioso que usted lo sepa– ha vendido y sigue vendiendo a precios viles y de manera completamente inconstitucional todas nuestras aguas interiores, todo el generoso subsuelo de mi Patria y el Mar Argentino entero y la Tierra del Fuego, y ahora se encamina a entregar también la porción antártica que pertenece a la República Argentina desde los Tratados Universales de 1902, y como es público y sabido, también las Islas Malvinas, que son argentinas, pero usurpadas por Gran Bretaña desde hace un siglo y medio.

Con toda modestia y un inmenso dolor, con estas líneas solo pretendo llamarle la atención, Sra. Presidenta, simplemente para que esté enterada y en lo posible, nos asista sosteniendo esa solidaridad maravillosa que distingue al Pueblo Mexicano y que bien conocimos miles de argentinas/os cuando habitamos en su generosa geografía.

No pretendo abusar de su valioso tiempo, ese en el que viene haciendo de la República Mexicana un país y una sociedad honorable y ejemplarmente solidaria.

Y no soy religioso pero imploro a las fuerzas del cielo para que la inspiren y pueda Usted seguir gobernando en bien del Noble Pueblo Mexicano.

Suyo, respetuosamente, en la Ciudad de Resistencia, Provincia del Chaco, República Argentina.

Firma: Dr. Oscar “Mempo” Giardinelli. DNI argentino Número 7.928.078.

Portador sucesivamente de las Fórmulas Migratorias FM1, FM2 y FM3, Secretaría de Gobernación, República Mexicana, Años 1974 a 1999.