18/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
Economistas de distintas corrientes liberales cuestionaron el rumbo económico de Javier Milei y Luis Caputo y advirtieron que la falta de liquidez está frenando la actividad. También señalaron tensiones entre el dólar, la inflación, las reservas y la necesidad de recuperar el crecimiento.
El programa económico de Javier Milei y Luis Caputo comenzó a recibir críticas desde sectores que tradicionalmente se encuentran alejados de las posiciones heterodoxas. Distintos economistas vinculados al establishment cuestionaron la política monetaria, el esquema cambiario y la falta de crédito y advirtieron que el modelo enfrenta un escenario cada vez más difícil.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la decisión del Gobierno de mantener una fuerte restricción sobre la cantidad de pesos disponibles en la economía. Según los especialistas consultados, la falta de liquidez está afectando el consumo, el crédito y la producción.
“Al modelo le está fallando la falta de moneda”
Pablo Goldín, de Macroview, sostuvo que uno de los principales problemas del programa es la escasez de pesos circulando tanto en la economía como dentro del sistema bancario.
Según explicó, una economía necesita un nivel suficiente de liquidez para que la actividad pueda desarrollarse. En ese sentido, advirtió que bajar la inflación mientras la economía permanece paralizada no puede considerarse un programa exitoso.
Goldín también vinculó la falta de actividad con la recaudación fiscal. Si el consumo y la producción no se recuperan, señaló, el Estado puede enfrentar mayores dificultades para sostener el equilibrio de las cuentas públicas.
El economista también cuestionó la idea de que la estabilidad del dólar sea exclusivamente consecuencia del funcionamiento de un mercado libre.
Según su análisis, existen restricciones que limitan el acceso de las empresas al mercado cambiario y permiten que las autoridades administren el ritmo de ajuste del tipo de cambio.
Una economía dividida en dos
Otro de los puntos que aparece en las advertencias es la creciente diferencia entre los sectores que logran sostenerse y aquellos que dependen principalmente del mercado interno.
Luis Palma Cané, especialista en mercados internacionales, sostuvo que el modelo actual “no es sostenible en el tiempo” y describió una economía dividida en dos.
Por un lado, sectores como energía, agro y minería mantienen un mejor desempeño. Del otro, numerosas actividades vinculadas al consumo interno enfrentan mayores dificultades.
Palma Cané también puso el foco en la falta de crédito y en los problemas de empleo y crecimiento. A su entender, la economía atraviesa un “equilibrio inestable” que podría deteriorarse ante cualquier cambio significativo.
El economista mencionó además la pérdida de empresas y puestos de trabajo registrados durante los últimos años como una señal de las dificultades que atraviesa el sector privado.
Melconian: “Tendrá que elegir”
El ex presidente del Banco Nación Carlos Melconian también cuestionó el escenario que enfrenta el ministro de Economía.
Según su análisis, el programa de Caputo está entrando en un terreno cada vez más complejo porque el Gobierno pretende alcanzar simultáneamente varios objetivos: reducir la inflación, acumular reservas y recuperar la actividad económica.
El problema, sostuvo, es que las distintas metas comienzan a entrar en conflicto.
Melconian señaló que la estabilidad cambiaria y la política monetaria restrictiva pueden dificultar la recuperación de la actividad, mientras que la necesidad de acumular reservas agrega otra presión sobre el esquema económico.
En su opinión, el Gobierno ya no puede avanzar hacia todos esos objetivos al mismo tiempo y deberá priorizar algunos sobre otros.
Industria y construcción, entre los sectores más golpeados
La falta de liquidez tiene un impacto especialmente fuerte sobre la industria manufacturera y la construcción.
La industria depende en gran medida del consumo interno y enfrenta una demanda debilitada. La construcción, en tanto, necesita del crédito para sostener nuevos proyectos y recuperar niveles de actividad.
En este contexto, algunos especialistas también cuestionaron la decisión del Gobierno de flexibilizar el acceso a créditos bancarios en dólares para sectores que no generan ingresos en esa moneda.
Lacunza y Sandleris advirtieron por los créditos en dólares
Dos exfuncionarios de la gestión de Mauricio Macri, Hernán Lacunza y Guido Sandleris, coincidieron en advertir sobre los riesgos de esa política.
Lacunza recordó las consecuencias de una estrategia similar aplicada durante la década de 1990 y pidió no repetir errores que terminaron agravando la crisis financiera de comienzos de siglo.
Sandleris explicó que después de la crisis de 2001 se establecieron regulaciones para separar los circuitos de crédito en pesos y dólares.
El objetivo era evitar que una fuerte depreciación del peso volviera impagables los préstamos en moneda estadounidense otorgados a personas o empresas que generaban ingresos principalmente en pesos.
Según Sandleris, ese esquema permitió que el sistema bancario argentino atravesara distintas crisis cambiarias posteriores sin sufrir una crisis bancaria de magnitud.
Un modelo bajo presión
Las críticas provenientes de economistas de diferentes sectores muestran que las dudas sobre el programa económico ya no se limitan a los sectores tradicionalmente opositores al Gobierno.
El principal desafío para Milei y Caputo será resolver una tensión cada vez más visible: sostener la estabilidad cambiaria y el control de la inflación sin profundizar la falta de crédito, el deterioro del consumo y la debilidad de la actividad económica.
Mientras el Gobierno defiende su estrategia de disciplina monetaria y fiscal, distintos economistas advierten que sin una recuperación de la liquidez y del crédito, la salida de la recesión puede quedar cada vez más lejos.






