Empresarios advierten que la industria no se recuperará a corto plazo

20/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: La foto de la mayoría de las empresas, el cierre, tras las políticas de un gobierno que solo quiere destruir. Imagen: Web.
La encuesta del INDEC revela que la mayoría de las empresas industriales no espera cambios importantes entre agosto y octubre. La demanda interna insuficiente aparece como el principal obstáculo, mientras también crecen las dificultades para acceder al crédito.

Las empresas industriales argentinas no esperan una recuperación significativa de la actividad en el corto plazo. La última encuesta de tendencias empresariales del INDEC muestra que, aunque la mayoría de las compañías prevé estabilidad, los principales indicadores continúan en terreno negativo.

Entre agosto y octubre, apenas el 13% de los empresarios espera aumentar la producción, mientras que el 16,1% anticipa una caída y el 70,9% no prevé modificaciones. El saldo de expectativas quedó así en -3,1 puntos.

El dato más preocupante aparece al analizar qué está impidiendo que las fábricas produzcan más: el 52,9% de las empresas señaló a la insuficiencia de la demanda interna como su principal limitación.

La cifra incluso aumentó respecto del relevamiento anterior, cuando había alcanzado el 51,8%.

La industria sigue golpeada

La producción industrial manufacturera acumuló durante el primer semestre una caída del 2,2% interanual, pese a que junio mostró una mejora del 2% respecto del mismo mes de 2025.

La recuperación puntual de junio, sin embargo, todavía no alcanza para modificar las perspectivas empresariales.

En julio, el 49,7% de las industrias consideró que su cartera de pedidos estaba por debajo de lo normal, mientras apenas el 2,8% la ubicó por encima. El balance entre ambas respuestas fue de -46,9 puntos.

Además, el 17% de las compañías espera que aumenten los pedidos del mercado interno durante los próximos tres meses, pero el 22% prevé una disminución. El 61% restante no espera cambios.

El saldo de expectativas para los pedidos internos quedó en -4,9 puntos.

Crédito difícil y menos empleo

Otro de los problemas señalados por las empresas es el acceso al financiamiento.

El 31,4% calificó como difícil el acceso actual al crédito, frente a apenas un 6,1% que lo consideró fácil. El saldo resultante fue de -25,3 puntos.

La situación financiera tampoco muestra señales alentadoras: el 23,6% de las empresas la calificó como mala y solo el 9,8% como buena.

El escenario también repercute sobre el empleo. Apenas el 4,1% de las industrias prevé incorporar trabajadores durante los próximos tres meses, mientras que el 17,1% anticipa una reducción de personal.

El 78,8% espera mantener sin cambios su plantilla. El saldo de expectativas laborales quedó en -13 puntos.

El comercio tampoco espera un fuerte repunte

Las perspectivas para supermercados y autoservicios mayoristas también muestran cautela.

Para los próximos tres meses, el 13,6% de las empresas espera una mejora de la situación comercial, mientras el 5,7% prevé un empeoramiento y el 80,7% no anticipa modificaciones.

En los pedidos a proveedores, el panorama es incluso más débil: apenas el 4,5% espera aumentarlos, contra un 12,5% que prevé reducirlos. El 83% restante no espera cambios.

El mercado laboral del comercio mayorista también permanece estancado: el 87,5% de las empresas prevé mantener su dotación, mientras que el 12,5% anticipa una reducción y ninguna espera contratar personal.

El consumo sigue siendo la clave

El comportamiento del consumo aparece como uno de los principales factores detrás de la cautela empresarial.

Las ventas minoristas PyME acumularon durante el primer semestre una caída del 2,5%, aunque en junio registraron una mejora interanual del 0,9%.

La conexión entre ambos sectores resulta directa: si las familias no aumentan de manera sostenida sus compras, los comercios reducen sus pedidos y las industrias reciben menos incentivos para incrementar la producción.

Por eso, el último relevamiento del INDEC no anticipa necesariamente un derrumbe inmediato, pero tampoco muestra señales de una recuperación generalizada.

La mayoría de las empresas espera que las condiciones permanezcan prácticamente sin cambios, mientras los balances continúan siendo negativos en variables centrales como producción, pedidos, empleo y acceso al crédito.

El principal límite, según las propias empresas, está claro: la falta de demanda interna.