A cuatro años del atentado, Cristina volvió al balcón

02/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Acto a 4 años del atentado a Cristina Kirchner En San José 1111 volvió a congregarse el grito de «Cristina libre, Cristina presidenta». Imagen: Prensa.
A cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Fernández de Kirchner, una multitud volvió a reunirse frente a su domicilio de San José 1111. La jornada estuvo marcada por las consignas de “Cristina libre” y “Cristina presidenta”, un fuerte discurso de Máximo Kirchner y la esperada aparición de la expresidenta en el balcón.

El acto tuvo un claro tono político y electoral. Máximo Kirchner fue el único orador y centró su intervención en la situación judicial de su madre, pero también llamó a la militancia a reorganizarse y planteó que Cristina puede ser la dirigente capaz de enfrentar a la derecha en las próximas elecciones.

Salgamos a abrazar, contener y organizar”, fue una de las consignas que atravesó el encuentro. El diputado cuestionó además la situación política de Cristina y sostuvo que la proscripción no afecta solamente a la expresidenta, sino también a quienes pretenden votarla.

Un mensaje directo contra el Gobierno

Durante su discurso, Máximo Kirchner apuntó contra el rumbo económico y cuestionó las promesas realizadas durante la campaña electoral. Afirmó que los argentinos no recibieron los ingresos dolarizados que se habían prometido y sostuvo que, en cambio, fueron las tarifas las que quedaron vinculadas al dólar.

El dirigente también reconoció una falencia del espacio político que integra: “Nosotros no supimos desmontar esa mentira”, dijo, al referirse a las expectativas generadas alrededor de la dolarización de los ingresos.

En otro tramo, reclamó recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores y cuestionó quién se está quedando actualmente con el salario de los argentinos. La crítica estuvo acompañada por una reivindicación de distintas políticas y logros asociados a los gobiernos kirchneristas.

Cristina, protagonista desde el balcón

El momento más esperado llegó sobre el final del acto. Mientras sonaba música del Indio Solari, Cristina Kirchner apareció en el balcón de su domicilio y saludó a los militantes que permanecían frente al edificio.

La expresidenta sonrió, envió besos, formó corazones con las manos y aplaudió a quienes habían llegado hasta Constitución para acompañarla. La escena cerró una jornada cargada de símbolos políticos y consignas en favor de su regreso a la competencia electoral.

La concentración había comenzado con la lectura de una solicitada titulada “La democracia no admite la eliminación del adversario”, firmada por 23 espacios políticos nacionales. El documento planteó críticas al denominado lawfare y advirtió sobre las consecuencias de los discursos de odio, en el marco del aniversario del atentado contra la expresidenta.

“Cristina presidenta”, la consigna que dominó la calle

Entre las banderas y carteles que se multiplicaron frente a San José 1111 sobresalió una consigna: “Cristina presidenta”. Máximo Kirchner la tomó durante su intervención y vinculó la situación judicial de su madre con su eventual participación electoral.

El diputado cuestionó a quienes sostienen que Cristina ya no tiene respaldo político y planteó que, si realmente fuera así, debería permitírsele competir en elecciones para que sean los votantes quienes definan su futuro político.

La movilización también mostró una composición diversa. Además de dirigentes y militantes de organizaciones peronistas, hubo personas de distintas edades y familias que llegaron con banderas argentinas, imágenes de Cristina y Evita y referencias a figuras de la cultura popular como el Indio Solari.

Máximo Kirchner habló de la crisis económica

Otro de los ejes del discurso fue la situación social. Máximo Kirchner sostuvo que la crisis económica atraviesa a los argentinos independientemente de su pertenencia política y describió un escenario de pérdida de expectativas, dificultades familiares y jóvenes que buscan oportunidades fuera del país.

En ese contexto, llamó a recuperar los vínculos presenciales y a generar espacios de discusión política. “Tenemos que volver a encontrarnos, abrazarnos y debatir”, planteó frente a la multitud.

El acto, realizado exactamente cuatro años después del atentado contra Cristina Kirchner, terminó así con una imagen que concentró buena parte del mensaje político de la jornada: la expresidenta saludando desde el balcón mientras abajo sus seguidores repetían su nombre y reclamaban su regreso a la escena electoral.