Daniel Escotorín: “El peronismo está en un vacío de representación”

22/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El historiador y analista político Daniel Escotorín. Imagen: Captura de video. 
El peronismo enfrenta una crisis que va más allá de las disputas internas y la falta de unidad: perdió capacidad para representar a amplios sectores de la sociedad. Así lo planteó el historiador y analista político Daniel Escotorín, durante una entrevista en el programa Qué Parte No Entendiste???, conducido por Mabel Corrales, donde analizó el escenario electoral rumbo a 2027, el avance de la extrema derecha y la situación del Partido Justicialista en Salta.

Escotorín sostuvo que la dirigencia debe revisar sus decisiones, recuperar la capacidad de escuchar las demandas sociales y construir un proyecto político que vaya más allá de una candidatura. De lo contrario, advirtió, existe el riesgo de repetir los errores de las últimas décadas y profundizar el deterioro de la representación democrática.

El peronismo no logra reconstruir una alternativa

Para Escotorín, uno de los principales problemas del escenario político argentino es la fragmentación social y partidaria, agravada por la falta de una fuerza capaz de reunir las distintas demandas de la población.

“Hoy el peronismo son expresiones diversas, muchas, que lejos están de poder generar una síntesis”, señaló. Según su análisis, esa dispersión impide recuperar la adhesión de sectores que históricamente formaron parte de su base social.

El entrevistado también cuestionó la falta de una autocrítica profunda dentro del movimiento. Aclaró que no se trata simplemente de reconocer errores, sino de comprender qué está ocurriendo en la sociedad y definir qué decisiones deben tomarse para responder a esa realidad.

En ese contexto, consideró que el camino hacia las elecciones de 2027 exige una revisión del rumbo político y de las estrategias de la dirigencia, tanto a nivel nacional como provincial.

Críticas a la dirigencia y a la falta de movilización social

Durante la entrevista, Escotorín sostuvo que el malestar provocado por las políticas del gobierno de Javier Milei no se tradujo en una movilización social sostenida capaz de articular una alternativa política.

Como ejemplo, mencionó las marchas universitarias y las distintas expresiones de protesta que, a su entender, no lograron consolidar una continuidad organizativa.

El analista vinculó esta situación con el impacto de las políticas actuales, pero también con la frustración acumulada por experiencias gubernamentales anteriores. Según explicó, esa combinación dificulta la reconstrucción de expectativas y la articulación de distintos sectores sociales.

También apuntó contra la conducción sindical y cuestionó el papel de la Confederación General del Trabajo (CGT), a la que consideró prácticamente paralizada frente al escenario político y económico.

“Yo creo que ya no es una crisis, es un vacío de representación”, afirmó Escotorín al describir la situación actual.

A su juicio, ese vacío puede impulsar la aparición de nuevas formas de organización y representación social, aunque advirtió que todavía está pendiente la construcción de un proyecto capaz de reunir esas expresiones y convertirlas en una alternativa política consistente.

El PJ salteño, entre la pérdida de identidad y el retroceso electoral

Uno de los tramos más críticos de la entrevista estuvo dedicado al Partido Justicialista de Salta. Escotorín sostuvo que la fuerza atraviesa un deterioro que se profundizó desde 2019, cuando Gustavo Sáenz llegó al gobierno provincial.

Según su análisis, entre 2019 y 2025 el PJ salteño obtuvo, en promedio, entre el 8% y el 9% de los votos en las elecciones, un resultado que contrasta con la historia de un partido que supo canalizar las expectativas de amplios sectores de la población.

El entrevistado relacionó esa pérdida de peso electoral con las transformaciones políticas del justicialismo provincial y sus diferentes alianzas y etapas de conducción.

En ese recorrido, mencionó el paso del partido por distintas experiencias políticas vinculadas con los gobiernos de Juan Carlos Romero, Juan Manuel Urtubey y Gustavo Sáenz. También señaló que Sáenz prescindió del PJ en la mayoría de las elecciones en las que participó y que posteriormente volvió a recuperarlo como herramienta política.

Para Escotorín, el problema no es solamente electoral. Consideró que el partido se alejó de una propuesta centrada en el bienestar de las mayorías y la justicia social.

En ese sentido, cuestionó que dirigentes identificados con el peronismo hayan acompañado iniciativas legislativas impulsadas por el gobierno de Milei que, según sostuvo, contradicen los principios históricos del movimiento.

Brasil y el avance de la extrema derecha en América Latina

El escenario regional también ocupó un lugar central en el análisis. Escotorín advirtió sobre el avance de fuerzas de extrema derecha en América Latina y destacó la importancia estratégica de Brasil por su peso económico, político e internacional.

Durante la conversación, planteó que las elecciones brasileñas reflejan una disputa entre modelos políticos y alertó sobre la influencia que pueden ejercer las redes sociales, determinados sectores religiosos y los intereses de Estados Unidos en la formación de las preferencias electorales.

El analista recordó que la primera ola progresista latinoamericana, que incluyó a figuras como Lula da Silva, Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, Néstor Kirchner y Michelle Bachelet, generó una reacción de los sectores conservadores.

Sin embargo, consideró que las experiencias progresistas posteriores no profundizaron suficientemente sus transformaciones y terminaron alimentando frustraciones que facilitaron el crecimiento de nuevas derechas, con posiciones más radicalizadas.

Escotorín sostuvo que el campo popular debe analizar sus propios errores y comprender las razones del malestar social, en lugar de atribuir el avance de la extrema derecha exclusivamente a factores externos.

El desafío hacia 2027: construir un proyecto más allá de los nombres

De cara a las próximas elecciones, el entrevistado planteó que la reconstrucción del peronismo no puede limitarse a acordar candidaturas o reunir sectores que mantienen diferencias políticas profundas.

A su entender, el desafío consiste en desarrollar una propuesta que interprete las demandas sociales, recupere la confianza y pueda traducirse en mejoras concretas para la población.

También advirtió sobre los riesgos de depender excesivamente de figuras con gran carisma, sin fortalecer las organizaciones y los mecanismos de participación desde las bases.

La discusión, sostuvo, debe centrarse en cómo construir una alternativa política capaz de sostenerse en el tiempo y no únicamente en quién encabezará una fórmula electoral.

El camino hacia 2027 aparece así como una instancia decisiva para el peronismo nacional y salteño. Para Escotorín, sin autocrítica, renovación de las prácticas políticas y una propuesta vinculada con las necesidades de las mayorías, la fragmentación podría continuar y profundizar la distancia entre la dirigencia y la sociedad.