25/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Jésica Cirio. Imagen: Noticias Argentinas.
¡Un giro de tuerca cinematográfico y escandaloso sacude el mundo de la farándula y la política! Lo que comenzó como una búsqueda rutinaria de teléfonos y computadoras terminó en un tremendo hallazgo digno de una película de narcos. La Justicia Federal entró con los tapones de punta al coqueto piso 18 que la espectacular conductora Jésica Cirio comparte con su nuevo galán, Elías Trombino, en el corazón del exclusivo barrio de Palermo, y se topó con un panorama de terror: ¡droga rosa y un arsenal de armas de fuego de grueso calibre!
Gendarmería Nacional no anduvo con vueltas y desató el caos en el departamento de la calle Ortega y Gasset al 1600. En medio de las pericias, los sabuesos encontraron dos bolsitas con polvos altamente sospechosos. Una de ellas contenía la mítica y peligrosa cocaína rosa, popularmente conocida en el ambiente de las fiestas VIP como «tusi», mientras que la otra ocultaba una misteriosa sustancia granulada de color marrón. El entorno de la modelo saltó de inmediato a apagar el incendio mediático asegurando, con los nervios de punta, que las sustancias prohibidas pertenecen exclusivamente a Trombino y que eran solo para «consumo personal».
Pero el escándalo no termina en las adicciones. Los uniformados quedaron con la boca abierta al incautar una letal escopeta de repetición marca Akkar calibre 12 mm y una temible pistola Glock calibre 9 mm, repletas de cargadores y cajas de municiones listas para disparar. Los allegados a la pareja salieron desesperados a aclarar que el arsenal también es del nuevo novio y que supuestamente tiene todos los papeles y licencias de la Anmac en regla. ¿Para qué quiere tanto fuego y plomo en un departamento de Palermo? Esa es la pregunta que todos se hacen en el ambiente.
Esta espectacular redada es la temible réplica del terremoto que provocó la viralización de unos videos del 2023, donde la ex de Martín Insaurralde ostentaba con impunidad obscenos fajos de dólares ocultos en un vestidor de un country. La justicia, que le pisa los talones por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, ejecutó este doble operativo simultáneo que también incluyó la propiedad de Banfield donde el otro marido de Cirio, Elías Piccirillo, se encuentra bajo estricta prisión domiciliaria. ¡Un verdadero imán de problemas judiciales!
El fastuoso inmueble de Palermo, tasado en una fortuna, está en la mira porque sospechan que se compró con la plata negra de la corrupción política. Aunque el juez y el fiscal de la causa principal se lavaron las manos y derivaron el expediente de las armas y la droga a los tribunales de Capital Federal por una cuestión de competencia, el escándalo ya explotó y promete salpicar a todos. Jésica Cirio vuelve a quedar atrapada en el ojo de la tormenta, rodeada de billetes, sospechas, armas y sustancias peligrosas en una trama de traición y lujo que parece no tener fin.







