19/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La crisis habitacional golpea cada vez con más fuerza en Salta y los números empiezan a mostrar un escenario cada vez más complicado para miles de familias. El 31% de los salteños destina más de la mitad de su sueldo únicamente al pago del alquiler, en medio de aumentos constantes, contratos ajustados por inflación y costos de ingreso que se volvieron prácticamente imposibles de afrontar.
El panorama expone el fuerte impacto que tiene el mercado inmobiliario sobre el bolsillo de los trabajadores. Actualmente, alquilar un departamento de un dormitorio en la capital salteña ronda los 550 mil pesos mensuales, mientras que un monoambiente ya supera los 500 mil pesos. A esos valores se suman expensas que parten desde los 50 mil pesos y los gastos iniciales para ingresar a una vivienda, como depósito, adelanto y comisión inmobiliaria.
Con ese escenario, una pareja necesita alrededor de 1,5 millones de pesos solamente para poder acceder a un alquiler, una cifra que deja afuera a gran parte de la población asalariada.
La situación se agravó aún más tras la derogación de la Ley de Alquileres y los cambios impulsados por el Gobierno nacional, que habilitaron contratos con actualizaciones cada tres o cuatro meses atadas a la inflación. Con un IPC acumulado superior al 32% anual, los incrementos se volvieron permanentes y muy por encima de la evolución de los salarios.
Los datos de la encuesta reflejan el deterioro económico que atraviesan los inquilinos salteños. Además del 31% que ya destina más del 50% de sus ingresos al alquiler, otro 18% aseguró gastar entre el 30% y el 50% de su sueldo para mantener un techo. Apenas un 7% afirmó encontrarse por debajo de ese porcentaje.
Sin embargo, uno de los números que más preocupa es el del 44% de personas que directamente no alquila, un indicador que refleja cómo miles de jóvenes y familias quedaron afuera de la posibilidad de independizarse y continúan viviendo con padres, familiares o compartiendo vivienda para reducir gastos.
Desde la Cámara Inmobiliaria advirtieron además que la mora en el pago de alquileres ya ronda el 15%, una señal que confirma el creciente nivel de endeudamiento y las dificultades para llegar a fin de mes.
Mientras tanto, crecen las estrategias desesperadas para sostener un techo: alquileres por dueño directo, viviendas compartidas, reducción de gastos básicos y acuerdos informales aparecen como salida para muchas familias que no logran sostener contratos tradicionales.
El dato vuelve a poner en el centro de la discusión el fuerte impacto del costo de vida en Salta y la dificultad creciente de acceder a una vivienda en un contexto donde los salarios pierden poder adquisitivo frente a una inflación que no da tregua.






