29/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Télam.
Las ventas de combustibles volvieron a retroceder en junio y acumulan cinco meses consecutivos de caída durante 2026. Los despachos de nafta y gasoil bajaron un 3,07% respecto de mayo y un 2,9% en comparación con el mismo mes del año pasado, según datos oficiales.
El consumo de combustibles continúa mostrando señales de debilidad. Durante junio, las estaciones de servicio registraron una caída del 3,07% en las ventas respecto de mayo, marcando el quinto descenso mensual consecutivo en lo que va de 2026.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía de la Nación, difundidos por el sitio especializado Surtidores, los despachos de nafta y gasoil también retrocedieron 2,92% en comparación con junio de 2025, reflejando una menor demanda en todo el país.
En total, durante junio se comercializaron 1.331.423 metros cúbicos de combustibles, frente a los 1.371.462 metros cúbicos vendidos en igual mes del año pasado. Del volumen total, 747.862 metros cúbicos correspondieron a naftas y 583.560 metros cúbicos a gasoil.
Cinco meses consecutivos de retroceso
Los números consolidan una tendencia negativa para el mercado de combustibles durante 2026. El informe señala que junio fue el segundo mes con menor nivel de ventas del primer semestre, apenas por encima de febrero.
La baja mensual resulta aún más significativa porque mayo contó con un día adicional de actividad comercial, aunque la tendencia descendente ya se viene registrando desde comienzos de año.
Qué combustibles fueron los más afectados
El segmento de nafta premium acumuló su segundo mes consecutivo de caída, con una baja interanual del 1,45%.
La nafta súper también mostró una retracción del 2,06%, mientras que el gasoil G2 registró el peor desempeño del mercado, con una caída cercana al 9% respecto del mismo período de 2025.
La única excepción fue el gasoil G3, que logró crecer 3,98% en términos interanuales.
Menor actividad y pérdida del poder adquisitivo
El informe vincula la caída del consumo con una combinación de factores, entre ellos la menor actividad económica, la reducción del transporte de cargas y pasajeros y el aumento sostenido de los precios de los combustibles.
También señala que, tras la desregulación del mercado impulsada por el Gobierno nacional, los incrementos en los surtidores redujeron la capacidad de compra de los consumidores. A esto se sumó la volatilidad internacional del precio del petróleo, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, que presionó aún más sobre los valores finales.
La nueva baja en las ventas de junio vuelve a reflejar el impacto que la desaceleración del consumo tiene sobre uno de los indicadores más sensibles de la actividad económica.







