DENUNCIA DE CONTRABANDO SACUDE LLA EN SANTA FE

24/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei junto a Romina Diez, principal referente de LLA en Santa Fe. Imagen: Web.
Una serie de mensajes filtrados y comentarios que circulan desde hace tiempo en San Lorenzo pusieron bajo la lupa a Walter “Chanchi” Riquelme, principal referente de La Libertad Avanza en esa ciudad, y encendieron alarmas dentro del propio armado libertario en Santa Fe. El eje de la controversia gira en torno a la presunta comercialización de productos ingresados desde Paraguay sin declarar, en un contexto que suma un condimento sensible: la cercanía con autoridades vinculadas al control aduanero.

Riquelme, conocido en la zona por su actividad comercial, aparece mencionado en conversaciones donde ofrece perfumes y celulares traídos desde Paraguay. En los chats, el dirigente promociona productos de marca y sugiere contactos por privado para concretar ventas. En uno de los mensajes, incluso, publicita un perfume Le Male Elixir de Jean Paul Gaultier, acompañado por referencias a supuestos “servicios financieros”.

En San Lorenzo, donde el dirigente construyó su base política, los comentarios sobre estas prácticas no son nuevos. Según versiones que circulan en la localidad, los productos serían ingresados al país en viajes periódicos, lo que alimenta sospechas de contrabando. La situación adquiere mayor dimensión por el rol estratégico de la ciudad: uno de los nodos portuarios más importantes del país, donde el control aduanero es clave para evitar irregularidades.

El caso impacta directamente en la estructura local de La Libertad Avanza. Riquelme no es un actor menor: fue designado como máxima autoridad partidaria en la ciudad por la diputada nacional Romina Diez, principal referente del espacio en Santa Fe, tras imponerse en una interna frente a Eugenia Rolón, vinculada a Iñaki Gutiérrez.

La incomodidad crece dentro del propio espacio libertario. Dirigentes locales admiten en voz baja la preocupación por el impacto del tema. “Después de fumarnos lo de Adorni, ahora nos van a caer con lo de Walter”, repiten en el entorno partidario, en alusión a otros episodios que generaron ruido interno.

Pero el punto más delicado aparece en la composición de la mesa chica del espacio en San Lorenzo. Allí figura Elizabeth Mastrizzo, funcionaria de la Aduana, organismo clave en el control del ingreso de mercadería al país. La coincidencia no pasa desapercibida puertas adentro: “Le pasan los perfumes y los celulares por adelante y no los ve”, ironizó un militante libertario, reflejando el malestar interno.

El rol de la Aduana en una ciudad como San Lorenzo no es menor. Se trata de un enclave estratégico del comercio exterior argentino, donde el control estatal apunta a prevenir contrabando y otras maniobras irregulares. En ese marco, la presencia de una autoridad del organismo dentro del mismo espacio político que un dirigente señalado por estas prácticas agrega un elemento de tensión.

La situación expone una trama donde política, actividad comercial y control estatal se cruzan en un punto sensible. Con chats que circulan, versiones que se amplifican y un clima interno enrarecido, el caso empieza a escalar más allá de lo local y se proyecta sobre la conducción provincial del espacio que encabeza Romina Diez.

Mientras tanto, en San Lorenzo, el tema dejó de ser comentario de pasillo. Y en un espacio que construyó su identidad sobre la denuncia de privilegios y prácticas irregulares, el episodio abre un frente incómodo en pleno territorio propio.