EL DÍA DEL PADRE NO PUDO ESCAPAR A LA CRISIS: Por cuarto año consecutivo cayeron las ventas y el consumo sigue en caída libre

22/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
El festejo del Día del Padre volvió a dejar una señal de alarma para la economía argentina. Por cuarto año consecutivo, las ventas asociadas a la fecha registraron una caída y confirmaron que el consumo interno continúa atravesando uno de sus momentos más difíciles.

Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas bajaron un 0,3% en 2026 respecto del año anterior. Aunque la caída parece moderada frente a otros períodos, el dato vuelve a encender las alarmas porque se suma a una tendencia negativa que ya acumula cuatro años consecutivos.

La postal del comercio argentino vuelve a repetirse: vidrieras preparadas, promociones agresivas, descuentos especiales y cuotas para intentar atraer compradores, pero con familias que llegan a las fechas especiales con el bolsillo cada vez más ajustado.

El retroceso de este año se suma al desplome del 10,2% registrado en 2024 y a la baja del 1,7% de 2025. En otras palabras, ni siquiera una de las fechas comerciales más importantes del calendario logró revertir el enfriamiento del consumo.

El informe de CAME reflejó que la mayoría de los comerciantes esperaba una recuperación que finalmente no llegó. Más del 80% de los negocios aplicó promociones, descuentos y diferentes mecanismos de financiación para incentivar las compras, pero el impacto fue limitado.

Los consumidores eligieron mirar precios, comparar ofertas y priorizar productos económicos. La celebración estuvo marcada por la cautela y por una lógica que se volvió habitual en los últimos meses: comprar solamente lo necesario y evitar gastos que puedan comprometer el presupuesto familiar.

El ticket promedio alcanzó los 78.986 pesos, aunque ese número esconde una realidad más compleja: una parte importante de las operaciones se concentró en artículos de menor valor, promociones y alternativas más accesibles.

El relevamiento, realizado entre el viernes 19 y el sábado 20 de junio en 189 comercios de todo el país, mostró un panorama desigual. Para el 38,1% de los comerciantes consultados, el movimiento generado por la fecha fue moderado. Otro 36,5% consideró que hubo actividad, pero insuficiente para cambiar la tendencia general.

En tanto, apenas el 7,4% de los negocios sostuvo que el Día del Padre tuvo un impacto significativo en sus ventas, mientras que un 18% directamente afirmó que la fecha no representó ningún beneficio importante para su facturación.

Los números muestran que el consumo argentino continúa atravesando una etapa de fuerte debilidad, con comerciantes que dependen cada vez más de promociones y estrategias especiales para sostener la actividad.

Dentro del panorama general hubo algunos sectores que lograron resistir mejor. Librerías e indumentaria fueron los rubros con mejor desempeño, ambos con una suba interanual del 2,1%. También registraron mejoras los electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video, con un crecimiento del 0,8%, mientras que calzado y marroquinería avanzaron un 0,4%.

Pero otros sectores volvieron a mostrar fuertes dificultades. Los equipos periféricos, accesorios y celulares sufrieron una caída del 6,1%, mientras que cosméticos y perfumería retrocedieron un 3,8%.

La fecha que tradicionalmente representa un impulso para miles de comercios terminó dejando una imagen preocupante: familias que gastan menos, negocios que venden menos y una economía que todavía no logra recuperar el ritmo perdido.

El Día del Padre pasó, pero dejó un mensaje claro para el mercado interno. El problema del consumo sigue vigente y las pequeñas y medianas empresas continúan esperando una recuperación que, por ahora, parece no llegar.