EL EMPLEO SE DERRUMBA Y CRECE LA INFORMALIDAD

01/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: La informalidad y ya alcanza a 4 de cada 10 trabajadores. Imagen: Ilustrativa. Web.
La desocupación se mantiene alta, el empleo registrado sigue desapareciendo y la precarización laboral avanza sin freno. Ese es el duro panorama que expone el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos oficiales del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2026.

Aunque el Gobierno nacional celebra una supuesta recuperación del empleo, el estudio sostiene que detrás de las cifras oficiales se esconde una realidad muy distinta: los puestos de trabajo formales son reemplazados por monotributistas, empleo informal y trabajos precarios en plataformas digitales.

El informe señala que la tasa de desocupación fue del 7,8%, prácticamente igual que un año atrás, pero advierte que esa cifra no refleja la verdadera magnitud de la crisis laboral porque miles de personas que perdieron empleos registrados sobreviven realizando repartos, viajes o tareas ocasionales mediante aplicaciones, actividad que estadísticamente los convierte en «ocupados», aunque trabajen pocas horas y sin derechos laborales.

La situación resulta todavía más preocupante al observar la evolución del empleo formal. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 desaparecieron 216.321 empleos privados registrados, mientras que en ese mismo período se incorporaron 165.542 nuevos monotributistas, una señal que, según CEPA, refleja un proceso de supervivencia económica más que un crecimiento genuino del emprendedurismo.

El deterioro golpea especialmente al sector industrial. El informe destaca que se duplicó la cantidad de desocupados cuya última ocupación fue en la industria manufacturera, convirtiéndose en el sector con mayor expulsión de trabajadores.

A pesar de que durante el último año se generaron 328.000 nuevos puestos de trabajo, la población económicamente activa creció aún más, con 342.000 personas incorporándose al mercado laboral, provocando que el número de desocupados aumente en 14.000 personas respecto del mismo período de 2025.

Si la comparación se realiza desde el inicio del actual gobierno, el escenario empeora aún más: hay 323.000 desocupados más que en el cuarto trimestre de 2023.

Las mujeres siguen siendo las más afectadas por el desempleo. La desocupación femenina alcanzó el 8,3%, frente al 7,5% registrado entre los hombres, mientras que entre los jóvenes las cifras prácticamente triplican las de los adultos.

Pero el dato que más alarma genera es el avance de la informalidad.

El empleo no registrado llegó al 44,2%, el nivel más alto de los últimos años. Esto significa que más de cuatro de cada diez trabajadores argentinos desarrollan sus actividades sin aportes jubilatorios, cobertura médica, licencias pagas ni protección frente al despido.

El informe sostiene que entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se destruyeron 246.000 empleos registrados, mientras que se crearon 603.600 puestos de trabajo informales, consolidando un cambio profundo en la calidad del empleo.

La precarización también se refleja en el crecimiento del trabajo sin aportes. La cantidad de trabajadores registrados cayó un 2% interanual, mientras que los ocupados sin descuento jubilatorio aumentaron un 5%.

A esto se suma el incremento de la subocupación. Cada vez son más las personas que trabajan menos de 35 horas semanales porque no consiguen un empleo de jornada completa. La subocupación aumentó 1,1 puntos porcentuales, mientras que la presión total sobre el mercado laboral creció 3,5%, alcanzando al 30,7% de la población económicamente activa.

Para CEPA, la aparente estabilidad del desempleo esconde un proceso mucho más grave: la destrucción del empleo de calidad y su reemplazo por formas laborales cada vez más inestables, desprotegidas e informales. El organismo concluye que el mercado laboral argentino atraviesa una etapa de fuerte deterioro, donde el crecimiento del empleo anunciado por el Gobierno se explica, principalmente, por el avance del trabajo precario y no por la creación de puestos registrados.