16/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
El Fondo Monetario Internacional reclamó mantener la reducción de los subsidios energéticos aplicada por el gobierno de Javier Milei y concentrar las ayudas estatales en los hogares más vulnerables. El pedido llega mientras el organismo empeoró sus proyecciones de crecimiento, inflación y desempleo para Argentina, en medio de una economía con perspectivas más débiles.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar la reducción de los subsidios energéticos en Argentina y pidió que las ayudas estatales se concentren en los hogares de menores ingresos. La recomendación forma parte de su informe Perspectivas económicas: Las Américas, publicado en octubre de 2026, en el que el organismo evaluó las medidas adoptadas por los países de la región frente al encarecimiento de la energía.
El planteo representa un nuevo respaldo al rumbo de ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei, que redujo la asistencia estatal para los servicios energéticos. Según el organismo, los subsidios generalizados pueden distorsionar los precios y desalentar los incentivos para moderar el consumo, aunque también reconoce que esas intervenciones ofrecen alivio inmediato a hogares y empresas.
En ese contexto, el Fondo reclamó preservar los avances logrados por Argentina, Bolivia y Ecuador en la reducción o eliminación de los subsidios energéticos. Como alternativa, recomendó implementar transferencias directas focalizadas para asistir a quienes más necesitan apoyo.
El organismo pide mantener el ajuste y focalizar las ayudas
En su documento, el FMI sostuvo que varios gobiernos aplicaron durante 2026 medidas para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía, entre ellas subsidios a los combustibles, rebajas impositivas y garantías crediticias.
Sin embargo, advirtió que las intervenciones que no distinguen entre niveles de ingresos pueden generar distorsiones económicas y evitar que los precios reflejen los costos reales de la energía. Por eso, recomendó avanzar hacia mecanismos de asistencia dirigidos específicamente a los sectores vulnerables.
El organismo también pidió priorizar la inversión en salud y educación, con el argumento de que esos recursos contribuyen a fortalecer el capital humano y mejorar la seguridad de los ingresos de las familias de menores recursos.
Al mismo tiempo, reclamó que los gobiernos de la región redoblen sus esfuerzos para reducir los déficits fiscales y la deuda pública en los presupuestos de 2027, en un escenario en el que, según el informe, el margen fiscal continúa limitado.
Elogios a Milei y Caputo, pese al deterioro de las previsiones
Las recomendaciones sobre los subsidios se conocieron después de que la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, afirmara que Argentina podría cancelar anticipadamente su deuda con el organismo. La declaración tuvo lugar durante las reuniones anuales del Fondo y del Banco Mundial en Bangkok, en una conversación con el ministro de Economía, Luis Caputo.
“Serán como Grecia. Pagarán por adelantado”, sostuvo Georgieva. Caputo respondió: “Te vas a sorprender”.
La comparación remitió al pago anticipado de deuda realizado por Grecia en diciembre de 2022. Sin embargo, Argentina mantiene una deuda cercana a los 60.000 millones de dólares con el FMI, lo que la convierte en el principal deudor del organismo.
Los elogios públicos contrastan con las cifras del propio Fondo, que revisó a la baja sus perspectivas de crecimiento para Argentina y elevó sus estimaciones de inflación y desempleo.
Menos crecimiento y más inflación para la economía argentina
El FMI redujo su previsión de crecimiento económico para 2026 del 3,5% al 2,1%. Para 2027, también recortó su estimación: pasó del 4% al 3,5%.
En materia de precios, el organismo elevó su pronóstico de inflación para 2026 del 25% al 29,5%. Para 2027, la estimación subió del 12,5% al 18%, una señal de que la desaceleración inflacionaria proyectada sería más lenta de lo previsto anteriormente.
Las proyecciones de desempleo también empeoraron. El Fondo estimó una tasa del 7,6% para 2026 y del 7,1% para 2027, por encima de sus cálculos anteriores.
De esta manera, el organismo mantiene su respaldo a los recortes de subsidios y al objetivo de consolidación fiscal del Gobierno, mientras sus propios pronósticos reflejan un panorama económico más complejo, con menor crecimiento, inflación más elevada y dificultades persistentes en el mercado laboral.







