03/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Emilia Orozco con el ministro de Seguridad de Bukele. Imagen: Web.
La senadora nacional salteña por La Libertad Avanza, Emilia Orozco, quedó en el centro de las críticas tras mantener un encuentro oficial con Gustavo Villatoro, ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador. El funcionario clave del régimen de Nayib Bukele acumula graves denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.
Un nuevo frente de tormenta política salpica a la representación salteña en el Congreso de la Nación. La senadora nacional Emilia Orozco hizo pública su reunión con el ministro de Seguridad salvadoreño, Gustavo Villatoro, uno de los principales ejecutores de la política carcelaria de mano dura impulsada por la administración centroamericana.
A través de sus canales oficiales, la legisladora libertaria calificó el encuentro como una «interesante charla» y dejó en claro la intención de importar el modelo punitivo a la Argentina. «Hay un proyecto en marcha. ¿Estás de acuerdo que los presos dejen de ser una carga para el contribuyente?», lanzó la parlamentaria en sus redes sociales, abriendo la puerta a reformas legislativas en materia penitenciaria.
Sin embargo, la figura del funcionario centroamericano acarrea severas acusaciones internacionales. Organismos multilaterales y ONGs como Socorro Jurídico Humanitario formalizaron denuncias contra Villatoro por la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad bajo el régimen de excepción vigente desde 2022. Entre los delitos que se le atribuyen figuran torturas sistemáticas, detenciones arbitrarias, privación ilegítima de la libertad y desacato recurrente a resoluciones judiciales.
Lejos de responder a los cuestionamientos de las entidades internacionales de derechos humanos, el ministro de Bukele mantuvo un tono confrontativo al enviar un exabrupto público a las organizaciones críticas de su gestión: «¡Váyanse al carajo!». A pesar de estos antecedentes, la senadora salteña ratificó su sintonía con el esquema salvadoreño de cara a la agenda de seguridad que busca impulsar el oficialismo.







