24/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Facebook.
El precio de la carne vacuna volvió a pegar un salto y empujó el consumo a niveles cada vez más bajos. En marzo, el kilo promedio alcanzó los 18.564 pesos, con una suba del 10,6% respecto de febrero, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA). La cifra no se queda ahí: en términos interanuales, el aumento fue del 68,6%, más del doble de la inflación del período, que el Indec ubicó en 32,6%.

El impacto no tarda en trasladarse al consumo. En el último año, cada argentino pasó de consumir 49 kilos de carne vacuna a 44 kilos, una caída de 5 kilos por persona, de acuerdo con datos de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA). El ajuste en el bolsillo se traduce directamente en el plato.
El intento de reemplazo tampoco ofrece alivio. El pollo, alternativa clásica cuando la carne se dispara, también se encareció. En marzo, el kilo promedió los 4.822 pesos, con una suba mensual del 10,9% y un incremento interanual del 49,1%, también por encima de la inflación. El cerdo aparece como la opción más accesible en términos relativos, pero su crecimiento no alcanza para compensar la caída del consumo de carne vacuna. El kilo de pechito se ubicó en 8.944 pesos, con una suba mensual del 6,3% y un aumento interanual del 28,1%.
Los aumentos atraviesan todos los segmentos. En carnicerías de zonas de clase media, los precios subieron 11,4%; en las de clase alta, 9,4%; y en las de nivel socioeconómico bajo, 9,8%. El sur del Gran Buenos Aires registró los mayores incrementos, con un promedio del 12,5%. El relevamiento del IPCVA se realizó en supermercados y carnicerías del AMBA, Rosario y Córdoba, marcando una tendencia extendida en los principales centros urbanos.
La estructura de costos explica parte del fenómeno. Según FADA, el precio final de la carne se compone en un 35% por la cría del animal, un 16% por el engorde, un 1% por el frigorífico, un 20% por la comercialización en carnicerías y un 28% por impuestos. Aun así, el comportamiento del mercado muestra una presión sostenida que no afloja.

Mientras el consumo interno retrocede, el frente externo avanza. Las exportaciones de carne vacuna registraron un fuerte crecimiento tanto en volumen como en valor. El Consorcio ABC informó que en marzo se exportaron 61.600 toneladas, un 25,1% más que en febrero, generando ingresos por 419,3 millones de dólares, un 34% por encima del mes anterior.
En la comparación interanual, los números se disparan: las exportaciones crecieron un 38,5% en cantidad y un 97,9% en valor. La demanda internacional empuja, los precios acompañan y el negocio exportador se consolida en medio de un mercado interno que se contrae.
El resultado es un escenario de contrastes: carnicerías con menos movimiento, consumidores que migran a opciones más económicas y un sector exportador que amplía sus ventas. En ese cruce, la carne vacuna se vuelve cada vez más difícil de sostener en la mesa cotidiana.






