ES UN ESCÁNDALO: El Ejército se queda sin luz por falta de pago y por desidia estatal

25/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Carlos Alberto Presti, Ministro de Defensa de la Nación Argentina. Imagen: LPO/Juan Casas.
¡Vergüenza nacional y colapso total en los cuarteles! La crisis presupuestaria y el feroz ajuste del gobierno arrastraron al Ejército Argentino a una situación de humillación inédita e histórica. En un hecho que roza el ridículo y expone la vulnerabilidad estratégica del país, cerca de veinte dependencias militares de todo el territorio nacional sufrieron cortes masivos del suministro eléctrico porque el Estado simplemente no paga la luz. Las unidades quedaron en penumbras y a la buena de Dios.

La bomba estalló en el sur del país, donde la sede del Ejército en Neuquén fue la primera víctima de la motosierra. La Cooperativa CALF se cansó de las promesas y, tras reiteradas intimaciones por una deuda millonaria que arrastran desde marzo, les bajó la palanca y dejó el predio a oscuras. Aunque el servicio se restableció con el agua al cuello bajo un compromiso de regularización en 48 horas, se supo que la mora ya ronda los escandalosos 60 millones de pesos. Desde adentro de las fuerzas la indignación es total: «Es otra muestra del abandono y la desidia que estamos sufriendo», brama el uniforme en estricto ‘off the record’.

Pero el apagón es solo la punta del iceberg de un vaciamiento que parece no tener techo. Mientras los problemas salariales se acumulan, la cobertura social explota y los docentes militares anuncian movilizaciones por un atraso salarial vergonzoso del 106%, los cuarteles subsisten en condiciones deplorables. La malaria es tan extrema que el Ministerio de Defensa tuvo que recurrir a medidas insólitas dignas del peor momento de la crisis del 2001: ¡armaron un trueque oficial para cambiar toneladas de dulce de membrillo por repuestos mecánicos para una vieja camioneta Chevrolet S10 del año 2010! El regreso del trueque, pero con expediente electrónico.

En el ojo de la tormenta y bajo el fuego cruzado de las críticas se encuentra el jefe del Ejército, Carlos Presti, a quien le apuntan con todo por la pésima comunicación y por prometer un relanzamiento con la rimbombante compra de los cazas F-16 que jamás tapó el desastre cotidiano. El fantasma de la gestión de Luis Petri sigue sobrevolando y la tropa ya no aguanta más. Las áreas que históricamente estuvieron blindadas hoy mendigan energía para no quedar incomunicadas y en la más absoluta oscuridad.