21/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Lejos de haber comprobado su inocencia, José Luis Espert todavía le debe muchas explicaciones a la Justicia y a la sociedad. Imagen: Web.
José Luis Espert quedó atrapado en una tormenta judicial que amenaza con pulverizar su carrera política y exponer una trama de movimientos millonarios, autos de alta gama, dólares sin justificar y negocios inmobiliarios explosivos vinculados a la causa por presunto lavado de dinero que sacude al universo libertario.
Costa Dunas, al norte de Pinamar. El fideicomiso al que adhirió Mercedes González, esposa de José Luis Espert, con USD 55.501 en concepto de adelanto y $ 50.893.221,38 en siete cuotas.

Mercedes González, esposa de José Luis Espert, es monotributista categoría A y posee un Toyota Corolla adquirido en 2024. Valor de $ 33.020.000.
La Justicia federal de San Isidro avanza sobre el patrimonio del exdiputado mientras aparecen nuevos datos que dejaron al descubierto un salto económico imposible de explicar con sus ingresos declarados. En menos de un año, Espert y su entorno movieron más de USD 135.000 y alrededor de 230 millones de pesos, una cifra que encendió todas las alarmas en los tribunales.
La investigación, encabezada por el juez Lino Mirabelli y el fiscal Fernando Domínguez, apunta a determinar el origen de fondos que habrían financiado una vida de lujo descontrolada: vehículos premium, inversiones millonarias, consumos exorbitantes y un exclusivo proyecto inmobiliario en Pinamar que apareció en pleno escándalo de la criptomoneda $Libra.
Según la causa, Espert habría ingresado decenas de miles de dólares en un Fondo Común de Inversión del BBVA mientras mantenía gastos mensuales superiores a los 15 millones de pesos. Cuando la investigación comenzó a avanzar, el economista retiró USD 80.000 en efectivo y hasta ahora nadie pudo explicar cuál fue el destino de ese dinero.
Pero el dato que más impacto provocó fue la aparición del fideicomiso “Costa Dunas”, un emprendimiento top en el norte de Pinamar pensado para sectores de altísimo poder adquisitivo. Allí, María Mercedes “Mechi” González, esposa de Espert, desembolsó USD 55.501 más cuotas millonarias que superaron los 50 millones de pesos para acceder a una propiedad dentro del exclusivo complejo.
Cancha de tenis, gimnasio, restaurantes, paradores privados y viviendas premium forman parte del proyecto donde la familia Espert apostó fuerte mientras la Justicia investiga cómo lograron sostener semejante nivel de gastos con ingresos oficiales extremadamente bajos.

Según un dictamen del fiscal, Mercedes González facturó $ 5.946.314 en tres años.

Manuel Iglesias, hijastro de José Luis Espert, no poseía inscripción en AFIP ni ingresos declarados pero sí un vehículo cuyo valor, a la fecha de adquisición, fue de $ 72.970.000.
El patrimonio bajo sospecha también incluye un Lexus RL 350 cero kilómetro comprado por Espert en más de 140 millones de pesos, un Toyota Corolla Cross adquirido por su esposa y otro Lexus valuado en casi 73 millones utilizado por Manuel Iglesias, hijastro del economista, quien no tendría actividad laboral ni ingresos registrados.
Los investigadores no logran encontrar explicación lógica entre semejante despliegue económico y la realidad declarada por la familia. Mientras Espert cobraba su dieta como diputado, su esposa figuraba como monotributista categoría A y habría facturado menos de seis millones de pesos en tres años. El hijastro, según la causa, ni siquiera estaba inscripto en AFIP.
La bomba política creció todavía más por las conexiones con el caso $Libra, la megaestafa cripto que inquieta al entorno de Javier Milei. La esposa de Espert ingresó al fideicomiso apenas cuatro días después del lanzamiento de la criptomoneda impulsada desde las redes presidenciales. Además, en la investigación aparecieron transferencias vinculadas a María Pía Novelli y reuniones sospechosas en Casa Rosada junto a Hayden Davis, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, señalados como arquitectos del escándalo financiero.
La Justicia también analiza los vínculos políticos entre Espert y el actual vocero presidencial Manuel Adorni, quien en 2019 integró la estructura electoral del economista libertario antes de desembarcar en el corazón del gobierno de Javier Milei.
Con cuentas embargadas, movimientos financieros bajo la lupa y sospechas cada vez más pesadas, el derrumbe político de José Luis Espert ya dejó de ser un rumor de pasillo para convertirse en una de las investigaciones más calientes y explosivas del escenario nacional.








