03/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Karina Milei y Patricia Bullrich. Imagen: Web.
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete no calmó las aguas en la Casa Rosada. Por el contrario, abrió una nueva batalla por el control político del oficialismo que tiene como protagonistas a Patricia Bullrich y Karina Milei, dos de las figuras más influyentes del universo libertario.
Mientras la senadora busca reactivar cuanto antes la actividad del Congreso para impulsar una batería de proyectos antes del receso legislativo, en el entorno de la secretaria general de la Presidencia desconfían de sus movimientos y temen que quiera capitalizar en soledad los éxitos parlamentarios del Gobierno.
Una pulseada por el control del Congreso
Según trascendió, Bullrich pretende convocar a una sesión para el 16 de julio con el objetivo de avanzar en iniciativas prioritarias para el oficialismo, entre ellas proyectos vinculados con la propiedad privada, las zonas frías y modificaciones al régimen fiscal.
Desde el bullrichismo sostienen que la estrategia responde a los propios deseos del presidente Javier Milei, con quien aseguran mantener un contacto directo y sin intermediarios.
Pero esa cercanía no sería bien recibida por Karina Milei, quien desde hace meses busca consolidar un control absoluto sobre la estructura política del oficialismo y los vínculos internos del Presidente.
El karinismo mueve sus fichas
Como parte de esa estrategia, la secretaria general impulsó la creación de un nuevo grupo de WhatsApp integrado por legisladores libertarios y dirigentes de máxima confianza, entre ellos Diego Santilli, Eduardo «Lule» Menem e Ignacio Devitt.
El objetivo sería fortalecer la coordinación parlamentaria y seguir de cerca cada movimiento dentro del Congreso.
En el entorno de Bullrich minimizaron la jugada y respondieron con ironía.
«Patricia no se va a asustar porque armen un grupo de WhatsApp», deslizaron cerca de la senadora.
Una interna que no deja de crecer
Las diferencias entre ambas dirigentes no son nuevas.
En los últimos meses ya habían quedado expuestas por decisiones políticas, actos oficiales y distintas estrategias dentro del oficialismo.
Ahora, con la salida de Adorni y el desembarco de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, la disputa volvió a ganar intensidad.
Mientras Karina apuesta a mantener bajo control cada movimiento político del Gobierno, Bullrich intenta mostrarse como una dirigente con autonomía propia y capacidad para conducir la agenda parlamentaria.
Milei, otra vez obligado a mediar
En el centro de la escena vuelve a quedar Javier Milei.
Según distintas versiones, el Presidente mantiene una buena relación con Bullrich y, al mismo tiempo, respalda el creciente poder político que ejerce su hermana dentro del Gobierno.
Ese delicado equilibrio comienza a mostrar signos de desgaste en momentos en que el oficialismo intenta recuperar la iniciativa política tras semanas marcadas por fuertes tensiones internas.
Con el Congreso a punto de reactivarse y las elecciones legislativas cada vez más cerca, la pelea por el liderazgo dentro del universo libertario promete sumar nuevos capítulos.







