MARADONA APARECIÓN EN MIAMI: El recuerdo que derrotó al tiempo

03/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Xinuhua.
A más de tres décadas de aquellas amenazas que intentaron impedir su llegada a Miami por su amistad con Fidel Castro, Diego Armando Maradona volvió a hacerse presente en la ciudad. No fue con una pelota en los pies ni con la camiseta de la Selección Argentina, sino a través de una historia inesperada que volvió a demostrar por qué su figura sigue atravesando generaciones.

Mientras periodistas argentinos recorrían las calles de Miami para cubrir el Mundial, un simple viaje en automóvil terminó convirtiéndose en un homenaje improvisado al Diez.

El conductor, un cubano de 34 años llamado Luis, escuchó la conversación sobre aquel amistoso entre Argentina y Alemania de 1993, cuando Maradona no pudo jugar por una lesión y además había recibido amenazas de sectores anticastristas si se presentaba en la ciudad.

Sin dudarlo, interrumpió el silencio.

«¡Eso fue así!», exclamó con firmeza.

Pero lo que vino después sorprendió a todos.

«Maradona me tuvo en sus brazos»

Luis reveló que conoció personalmente a Diego cuando era apenas un niño, durante la rehabilitación que el astro realizó en el centro médico La Pradera, en Cuba.

Su padre y su abuelo fueron referentes históricos del fútbol cubano y mantuvieron una estrecha relación con el ambiente deportivo de la isla. Gracias a ellos, el pequeño Luis compartió momentos con Maradona.

«Jugué con él… bueno, yo le daba la pelota y él me la devolvía», recordó entre sonrisas.

Para quienes escuchaban el relato, la anécdota era una más de las miles que existen alrededor del capitán campeón del mundo en México 1986. Pero tenía un ingrediente especial: ocurría precisamente en Miami, la ciudad donde alguna vez intentaron intimidarlo por sus convicciones políticas.

Una leyenda que nunca se fue

El periodista Daniel Arcucci, autor de dos libros autobiográficos de Maradona, también viajaba en ese vehículo y escuchó una historia que ni siquiera él conocía.

Al despedirse, Luis pidió los números de teléfono de los periodistas para enviar fotografías de aquellos días.

Cuando guardó el contacto de Alejandro Wall, no escribió su apellido.

Simplemente anotó:

«Ale Maradona».

«Así lo recuerdo, hermano», explicó.

Una frase sencilla que resume el fenómeno Maradona: un hombre que sigue apareciendo en los lugares más inesperados, despertando recuerdos, emociones y admiración muchos años después de haber dejado las canchas.

Y mientras Inglaterra se prepara para regresar al estadio Azteca cuarenta años después de la histórica eliminación de 1986, la sombra de Diego vuelve a hacerse presente.

Porque en el fútbol, y especialmente en los Mundiales, Maradona nunca termina de irse.