05/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega dio un nuevo giro con la detención de un hombre de 47 años que convivía en la vivienda de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen. La medida fue ordenada tras un minucioso análisis de sus declaraciones como testigo, las cuales, según fuentes vinculadas al expediente, presentaban numerosas contradicciones que terminaron ubicándolo en el centro de la escena judicial.
La detención se produjo luego de una serie de planteos impulsados por la querella que representa a la familia de Agostina. Los investigadores concluyeron que varios de los dichos del ahora imputado no coincidían con otras pruebas recolectadas durante la causa, lo que derivó en una acusación por encubrimiento agravado.
De acuerdo con la investigación, el hombre sostuvo que el día de la desaparición había acompañado a Barrelier a jugar al fútbol y que posteriormente ambos asistieron a una reunión social donde también estuvieron Agostina y otras personas. Sin embargo, las sospechas comenzaron cuando intentó explicar qué hizo durante las horas posteriores.
Según declaró, luego de ese encuentro se dirigió a trabajar a un kiosco y más tarde colaboró en la búsqueda de la adolescente. No obstante, los investigadores detectaron inconsistencias temporales y geográficas en ese relato. Además, advirtieron similitudes con la versión que había brindado Barrelier para justificar sus movimientos aquella noche, una coartada que posteriormente fue desacreditada por distintas evidencias incorporadas al expediente.
Los especialistas consideran que parte de esas declaraciones podrían haber tenido como objetivo reforzar la versión del principal acusado y alejar cualquier sospecha sobre lo ocurrido en la vivienda donde se habría cometido el crimen.
Otro aspecto que despertó sospechas fue el relato sobre las supuestas búsquedas realizadas junto a familiares y conocidos de la víctima. Según la investigación, los horarios mencionados no coincidirían con los registros existentes y los recorridos descriptos apuntaban hacia sectores alejados de los lugares que eran relevantes para la reconstrucción de los hechos.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores surgió cuando el ahora detenido relató su regreso a la vivienda de Barrio Cofico durante la mañana siguiente a la desaparición. Allí aseguró que recorrió distintos ambientes de la casa sin observar nada extraño. Sin embargo, los fiscales consideran llamativo que su presencia en el lugar coincida con momentos considerados clave para la investigación.
Durante esa misma declaración, el hombre mencionó que había encontrado modificaciones en la habitación que ocupaba dentro de la vivienda, señalando que le habían cambiado la ropa de cama. Ese dato motivó nuevos procedimientos judiciales y permitió el secuestro de colchones, mantas y otros elementos que ahora son analizados por los peritos.
La acusación por encubrimiento agravado abre una nueva etapa en la causa. Los investigadores sostienen que el femicidio de Agostina Vega pudo haber contado con la participación de otras personas encargadas de ocultar pruebas, desviar la pesquisa o colaborar con el principal acusado después del crimen.
Por esa razón, no se descartan nuevas imputaciones y detenciones en las próximas horas. La hipótesis judicial apunta a que el círculo más cercano a Claudio Barrelier podría haber tenido algún grado de participación en maniobras destinadas a dificultar el esclarecimiento de un caso que conmocionó a Córdoba y al país.
Mientras la investigación continúa avanzando, la familia de Agostina mantiene el reclamo de verdad y justicia para que todos los responsables, tanto materiales como quienes hayan colaborado en el encubrimiento, respondan ante la Justicia.






