PERONISMO: ¿Cómo reconstruir el Estado tras el desastre de Milei?

05/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
A medida que se acercan las elecciones presidenciales de 2027, una pregunta comienza a atravesar al peronismo y a exponer diferencias internas que hasta ahora permanecían en segundo plano: ¿cómo revertir el profundo ajuste económico implementado por el gobierno de Javier Milei sin provocar una nueva crisis macroeconómica?

La discusión no es menor. Desde su llegada a la Casa Rosada, Milei impulsó una reducción histórica del gasto público nacional, eliminó programas sociales, paralizó gran parte de la obra pública y aplicó fuertes recortes sobre jubilaciones, salarios estatales y partidas destinadas a áreas sensibles como salud, educación y ciencia. Frente a ese escenario, distintos sectores del peronismo intentan diseñar una alternativa capaz de recuperar la actividad económica y recomponer ingresos sin perder estabilidad.

El debate se aceleró en las últimas semanas luego de que referentes vinculados al espacio encabezado por Juan Manuel Olmos, Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz plantearan la necesidad de preservar ciertos equilibrios macroeconómicos. Las declaraciones de algunos dirigentes, que incluso admitieron la continuidad transitoria de parte del ajuste fiscal, profundizaron la discusión dentro de la principal fuerza opositora.

Uno de los dirigentes que evitó anticipar medidas concretas es el gobernador bonaerense Axel Kicillof, considerado por muchos como una de las figuras con mayor proyección dentro del peronismo. Su postura consiste en no definir un programa cerrado hasta conocer cuál será la situación económica que deje la actual administración al finalizar su mandato.

Sin embargo, economistas y dirigentes vinculados al espacio comenzaron a delinear distintas alternativas. Entre los puntos de coincidencia aparece la necesidad de renegociar la deuda con el Fondo Monetario Internacional para aliviar los vencimientos futuros y recuperar margen de maniobra fiscal. También existe consenso respecto de avanzar hacia un sistema tributario más progresivo que permita incrementar la recaudación sin trasladar mayores cargas a los sectores de menores ingresos.

Las diferencias surgen al discutir la velocidad y profundidad de las medidas. Algunos referentes plantean la necesidad de impulsar un fuerte shock redistributivo que permita recuperar rápidamente salarios, jubilaciones y niveles de consumo. Desde esa mirada, el Estado debería volver a ocupar un rol central mediante una amplia inversión en infraestructura y programas de reactivación económica.

Otros sectores sostienen que un eventual gobierno peronista deberá actuar con mayor cautela. Consideran indispensable preservar el equilibrio fiscal para evitar tensiones cambiarias e inflacionarias y proponen una recuperación gradual del gasto público, concentrando los recursos disponibles en áreas estratégicas como educación, salud, ciencia, tecnología e infraestructura productiva.

También existe debate sobre el futuro de herramientas impulsadas por la actual gestión, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las modificaciones tributarias aplicadas durante el gobierno libertario. Mientras algunos dirigentes impulsan revisiones profundas, otros consideran que ciertas reformas serán difíciles de modificar por las garantías jurídicas ya otorgadas a los inversores.

En paralelo, aparecen propuestas para recomponer salarios estatales, revisar el esquema tarifario de los servicios públicos y reactivar la obra pública como motor del empleo y del mercado interno. La discusión también incluye el rol del Banco Central, la acumulación de reservas internacionales y la necesidad de garantizar condiciones que permitan sostener el crecimiento económico.

Más allá de las diferencias, el debate deja una conclusión compartida dentro de amplios sectores del peronismo: la reconstrucción económica posterior a Milei exigirá decisiones complejas, acuerdos políticos amplios y una estrategia que combine recuperación social con estabilidad macroeconómica.

A menos de dos años de las elecciones presidenciales, la oposición aún no tiene una respuesta unificada. Pero la discusión ya comenzó y promete convertirse en uno de los ejes centrales de la carrera hacia 2027.