14/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Flybondi en crisis. Imagen: Web.
La aerolínea acumula una deuda fiscal de casi $1.500 millones, mantiene salarios impagos y redujo su plantilla a unos 300 trabajadores. Además, enfrenta restricciones para operar y un fuerte aumento de las cancelaciones.
Flybondi, entre las deudas, los vuelos cancelados y los despidos
Flybondi atraviesa una profunda crisis financiera y operativa, con deudas millonarias, vuelos cancelados, salarios impagos y cientos de despidos. La situación volvió a quedar expuesta luego de que la Justicia ordenara embargar sus cuentas por una deuda con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La medida cautelar fue dictada por los juzgados federales en Ejecuciones Fiscales Tributarias Nº1, 2 y 3 y apunta a garantizar el cobro de impuestos adeudados. Según la información difundida, la deuda asciende a $1.444.940.163,41, incluidos intereses.
El principal concepto corresponde a retenciones de Ganancias, por $915,2 millones. También se contabilizan más de $207 millones por retenciones de IVA y unos $133 millones correspondientes a Bienes Personales.
Una semana sin despegar
A la situación financiera se suma el deterioro de las operaciones. Según el sitio especializado Failbondi.fail, el último vuelo de la compañía habría despegado el 5 de agosto.
Un día antes, un vuelo programado entre Santiago del Estero y Buenos Aires demoró casi nueve horas. De los 11 vuelos comercializados por la empresa durante esa jornada, solamente dos habrían logrado concretarse.
La aerolínea también acumuló restricciones en Brasil. La autoridad aeronáutica de ese país limitó inicialmente la venta de pasajes y, desde el 11 de agosto, Flybondi dejó de operar hacia Río de Janeiro, el último destino que conservaba en territorio brasileño.
Deudas con trabajadores y más de 700 despidos
El conflicto también golpea directamente a los trabajadores. La empresa pasó de tener alrededor de 1.000 empleados a comienzos de año a unos 300 actualmente, mientras que más de 700 trabajadores fueron desvinculados desde marzo.
Entre los trabajadores que permanecen en la compañía existen denuncias por salarios adeudados correspondientes a junio, julio y el aguinaldo.
Además, desde el 6 de agosto, la falta de pago de aportes habría dejado sin cobertura médica tanto a trabajadores activos como a empleados desvinculados.
Los trabajadores que reclaman salarios, indemnizaciones y pagos pendientes se concentrarán este viernes 14 de agosto desde las 11, frente al Monumento a Cristóbal Colón, en las inmediaciones de Aeroparque.
El retiro voluntario que también quedó en deuda
Los problemas no se limitarían a los empleados que fueron despedidos sin acuerdo. Algunos trabajadores que aceptaron programas de retiro voluntario tampoco habrían cobrado la totalidad de las cuotas comprometidas.
Un extripulante identificado como Franco relató que algunos trabajadores recibieron una primera cuota e incluso una segunda, pero posteriormente la empresa comenzó a incumplir con los pagos.
El trabajador también aseguró que quienes reclamaban por sus derechos laborales comenzaron a ser identificados antes de las desvinculaciones.
Las críticas apuntan a la ANAC
La crisis de Flybondi también abrió un fuerte cuestionamiento sobre el rol de los organismos reguladores argentinos.
El diputado Esteban Paulón sostuvo que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) debería adoptar medidas frente a los reiterados incumplimientos de la compañía y vinculó la falta de sanciones con la relación de Leonardo Scaturicce, actual titular de Flybondi, con sectores del Gobierno.
Paulón afirmó que Scaturicce es un empresario con pasado como agente de inteligencia y actividad como lobista vinculado al oficialismo. Según el legislador, esa relación le habría otorgado una protección política que explicaría la falta de respuestas regulatorias.
Se trata de una acusación política del diputado, no de un hecho judicialmente probado.
La polémica por Scaturicce y sus vínculos con el Gobierno
Scaturicce adquirió Flybondi en junio de 2025. Un mes después quedó involucrado en una controversia luego de que un avión de su propiedad arribara al país desde Miami y no fuera inspeccionado por la Aduana, según los antecedentes citados.
Posteriormente, también se conocieron contratos adjudicados por el Ministerio de Economía a una de sus empresas, OCP, por montos superiores a $1.000 millones, relacionados con infraestructura tecnológica y protección de correos electrónicos.
Estos antecedentes alimentaron las críticas de sectores opositores que cuestionan los vínculos entre el empresario y el Gobierno de Javier Milei.
“Una estafa piramidal”: la dura acusación de Paulón
El diputado fue todavía más duro al analizar el funcionamiento financiero de Flybondi.
Paulón comparó el esquema comercial de la aerolínea con una “estafa piramidal”, al sostener que la empresa recaudaría dinero mediante la venta de pasajes que posteriormente no concretaría.
También afirmó que, en los casos en que los pasajeros recibían reintegros, estos podían demorarse meses. A partir de esa situación, planteó que el dinero recibido por la compañía podría haber sido utilizado temporalmente para obtener rendimientos financieros.
Estas afirmaciones forman parte de la denuncia y del análisis político del diputado y no constituyen una conclusión judicial sobre la empresa.
Piden evaluar la suspensión de la licencia
Paulón presentó en enero un pedido de informes en el Congreso para investigar el funcionamiento de Flybondi.
Ahora planteó que las comisiones de Transporte y Defensa de la Competencia deberían analizar el expediente y eventualmente recomendar medidas contra la compañía.
Entre las alternativas mencionadas por el legislador aparece la posibilidad de suspender la licencia de Flybondi o impedir que continúe operando si se comprueban incumplimientos que lo justifiquen.
Mientras tanto, los trabajadores reclaman sus salarios e indemnizaciones y los pasajeros enfrentan una compañía cada vez más cuestionada por sus cancelaciones y problemas operativos.
La crisis de Flybondi ya no aparece solamente como un problema de vuelos: también expone un conflicto laboral, financiero y regulatorio que pone bajo la lupa al modelo de las aerolíneas low cost y al control estatal sobre sus operaciones.






