27/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Gabriela Cerrano. Imagen: Web.
En diálogo con Mabel Corrales en el programa “Qué Parte No Entendiste???”, la dirigente y referente de Plenario de Trabajadoras, analizó el reciente femicidio ocurrido en Metán, cuestionó la falta de respuestas preventivas y advirtió sobre lo que considera un retroceso en las políticas públicas destinadas a proteger a las mujeres.
La reciente muerte de una joven de 20 años en Metán volvió a poner en el centro del debate la violencia de género, el funcionamiento de la Justicia y la capacidad del Estado para intervenir antes de que ocurran hechos irreversibles.
En el programa “Qué Parte No Entendiste???”, conducido por Mabel Corrales, Gabriela Cerrano expresó su preocupación por el caso y sostuvo que la indignación de la comunidad de Metán está plenamente justificada.
“La comunidad de Metán tiene toda la razón de indignarse”, afirmó Cerrano al referirse al femicidio de Cintia, una joven de 20 años que mantenía una relación de aproximadamente siete meses con su agresor.
Según planteó, posteriormente se conoció que el hombre acusado tenía antecedentes graves vinculados a situaciones de violencia. Para Cerrano, este tipo de situaciones vuelve a exponer una de las principales falencias del sistema: la falta de intervención y seguimiento efectivo sobre las personas denunciadas por conductas violentas.
“Estas personas terminan después concretando su violencia con otra víctima”, advirtió.
“El Estado siempre llega tarde”
Durante la entrevista, Cerrano cuestionó que, en muchos casos, las medidas de protección terminan condicionando a las víctimas mientras los agresores continúan desarrollando su vida con relativa normalidad.
En ese sentido, consideró necesario revisar los mecanismos de prevención y sostuvo que el seguimiento debería estar centrado en el agresor.
“La mujer muchas veces se siente presa porque no puede ir a trabajar, no puede ir a comprar”, expresó.
La dirigente también mencionó otros casos de extrema violencia registrados en Salta y cuestionó la falta de seguimiento de personas que ya habían sido denunciadas por amenazas o violencia familiar.
Para Cerrano, no alcanza con actuar después de que se produce un asesinato. “A estas alturas ya se nota que lo que importa tiene que ser el seguimiento al violento, no de la mujer”, sostuvo.
La conductora Mabel Corrales coincidió en que los femicidios representan el punto final de una serie de situaciones previas que, en muchos casos, no fueron abordadas con la urgencia necesaria.
Corrales señaló además que numerosas víctimas denuncian demoras judiciales, falta de acompañamiento psicológico y dificultades para lograr independencia económica, factores que pueden condicionar la posibilidad de abandonar vínculos violentos.
Críticas a las políticas nacionales y provinciales
Cerrano también vinculó la problemática de la violencia de género con el contexto político nacional y provincial.
Durante la entrevista cuestionó las posiciones del presidente Javier Milei respecto del concepto de femicidio y de las políticas vinculadas a los derechos de las mujeres.
Según expresó, desconocer la existencia de una violencia específica basada en cuestiones de género implica ignorar una problemática que, según sostuvo, ha sido ampliamente estudiada.
“El hogar es el lugar más inseguro para muchas mujeres”, afirmó al referirse a la situación de violencia que se produce dentro de relaciones afectivas y familiares.
En el ámbito provincial, cuestionó la estructura actual de las áreas destinadas a las políticas de género y consideró que hubo una pérdida de jerarquía y capacidad operativa.
Cerrano sostuvo que la actual estructura institucional tiene menos recursos y facultades para intervenir directamente ante situaciones urgentes.
También cuestionó distintos procedimientos judiciales y administrativos que, según su visión, generan demoras en casos donde deberían existir respuestas inmediatas.
“No se puede actuar con negligencia. Si nosotros vemos mucha negligencia, por eso es que el Estado siempre llega tarde”, manifestó.
La preocupación por las denuncias y la independencia económica
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la situación de las mujeres que atraviesan violencia y dependen económicamente de sus agresores.
La falta de oportunidades laborales, el acceso limitado a la vivienda y las dificultades económicas pueden convertirse en factores que condicionan la decisión de muchas mujeres de permanecer en relaciones violentas.
Cerrano coincidió en que la violencia debe ser analizada de manera integral.
En ese marco, cuestionó los discursos que, según sostuvo, buscan instalar la idea de que las denuncias por violencia de género son falsas o realizadas por intereses económicos.
La dirigente afirmó que este tipo de discursos puede generar mayores obstáculos para las víctimas que intentan acceder a la Justicia.
También hizo referencia a la violencia económica y a la situación de numerosas familias monoparentales encabezadas por mujeres.
“Los niños tienen derechos alimentarios”, remarcó al abordar las obligaciones económicas de los progenitores.
“No está todo perdido”
A pesar del duro diagnóstico sobre la situación actual, Cerrano destacó la importancia de la movilización social y de la organización colectiva.
En ese sentido, recordó la masiva participación que tuvo la movilización de «Ni Una Menos» realizada el 3 de junio en Salta.
Para la dirigente, la transformación cultural requiere tiempo, pero consideró que existen cambios que ya comenzaron a producirse.
“Hay hombres que también están mirando y dicen: tengo una hija, no quiero que a mi hija le pase eso”, expresó.
Salta se prepara para el Encuentro Nacional de Mujeres
Durante la segunda parte de la entrevista, Mabel Corrales consultó sobre la participación salteña en el próximo Encuentro Nacional de Mujeres y Diversidades, que se realizará en octubre en Córdoba.
Cerrano explicó que pueden participar mujeres que formen parte de organizaciones, pero también aquellas que deseen asistir de manera individual o en pequeños grupos.
Según indicó, el encuentro cuenta con diferentes espacios de debate y comisiones temáticas que abordan cuestiones vinculadas al trabajo, la política, la salud sexual y reproductiva, la violencia, el ambiente, la juventud, la trata de personas y otros temas sociales.
En el caso de Salta, Cerrano adelantó que la organización Plenario de Trabajadoras y el Partido Obrero preparan una delegación que viajará en colectivo.
“La delegación es muy variada. Van jubiladas, docentes, estudiantes universitarias, terciarias y compañeras que se organizan en los barrios y en organizaciones sociales”, explicó.
También destacó que el encuentro reúne a mujeres de diferentes edades y procedencias sociales.
“No van solamente mujeres jóvenes. Van mujeres de todas las edades y las temáticas son muy amplias”, sostuvo.
Nuevas formas de explotación y trata
La entrevistada también advirtió sobre los cambios que se produjeron en las modalidades de explotación y trata de personas.
Según planteó, las nuevas tecnologías y las plataformas digitales modificaron algunas de las formas en que se producen situaciones de explotación.
Cerrano señaló que la necesidad económica puede convertirse en uno de los factores que llevan a muchas mujeres jóvenes a incorporarse a determinadas plataformas digitales.
Sin embargo, advirtió que, según los casos que conoce y las situaciones analizadas por organizaciones sociales, la exposición digital también puede derivar en situaciones de extorsión, persecución o pérdida de autonomía.
“La necesidad económica siempre está presente”, expresó.
También recordó casos de explotación de adolescentes investigados en Salta y sostuvo que resulta necesario profundizar las políticas de prevención, protección y persecución de quienes se benefician económicamente de estas situaciones.
Un reclamo que vuelve a repetirse
El caso de Metán volvió a instalar una pregunta que atraviesa a familiares, organizaciones sociales y comunidades enteras cada vez que ocurre un femicidio: ¿qué se hizo antes y qué se pudo haber hecho para evitarlo?
Para Gabriela Cerrano, la respuesta exige revisar profundamente las políticas públicas, los mecanismos judiciales y la forma en que el Estado interviene ante las denuncias de violencia.
“El Estado tiene que actuar antes. Cuando llegamos al femicidio, ya llegamos tarde”, fue la idea que atravesó gran parte de la entrevista.
Mientras la comunidad de Metán continúa atravesada por el dolor y la indignación por la muerte de una joven de apenas 20 años, el debate vuelve a quedar planteado: la prevención, la respuesta judicial, la independencia económica de las víctimas y el seguimiento de los agresores continúan siendo algunos de los principales desafíos en la lucha contra la violencia de género.







