18/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:Ilustrativa. Facebook.
La tensión volvió a instalarse con fuerza en el corazón de la actividad azucarera. En una contundente demostración de descontento, los trabajadores de Seaboard rechazaron la propuesta salarial presentada por la empresa durante las negociaciones paritarias, al considerar que el incremento ofrecido está muy lejos de responder a la realidad económica que atraviesan las familias obreras.
La oferta empresarial consistía en un aumento del 10% escalonado a lo largo de seis meses. Sin embargo, lejos de generar consenso, la propuesta encendió el malestar de los empleados, que durante una asamblea analizaron los números y concluyeron que el porcentaje planteado no alcanza para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada por el impacto constante de la inflación.
El rechazo fue categórico. Para los trabajadores, aceptar esa cifra implicaría resignarse a seguir corriendo detrás de los precios mientras el costo de los alimentos, los servicios, el transporte y los gastos básicos del hogar continúan aumentando. La sensación predominante entre los presentes fue que la empresa presentó una oferta desconectada de la realidad cotidiana que enfrentan cientos de familias que dependen de la actividad azucarera.
Desde el sector gremial remarcaron que no existe una negativa al diálogo y que la voluntad de alcanzar un acuerdo sigue vigente. No obstante, dejaron en claro que esperan una propuesta significativamente mejorada en la próxima instancia de negociación. El mensaje fue directo: cualquier acuerdo deberá reflejar el verdadero deterioro de los salarios y garantizar una recomposición que permita recuperar parte del terreno perdido.
La disputa ahora se traslada a una audiencia clave que tendrá lugar este viernes en la sede salteña del Ministerio de Trabajo. Allí, representantes sindicales y directivos de Seaboard volverán a verse las caras en un intento por acercar posiciones y evitar que el conflicto escale hacia medidas de fuerza que puedan afectar el normal desarrollo de la producción.
La expectativa es alta porque la reunión podría marcar un punto de inflexión. Si la empresa decide mantener la misma postura, el escenario podría tensarse aún más. En cambio, una mejora sustancial de la oferta abriría la posibilidad de encaminar un entendimiento y desactivar el creciente malestar que se percibe entre los trabajadores.
Mientras tanto, el sindicato ya tomó recaudos y convocó a una nueva asamblea para el próximo martes. Allí se informarán los resultados de la audiencia y se debatirán los pasos a seguir. En caso de que no existan avances concretos, no se descarta que los trabajadores analicen nuevas acciones para fortalecer sus reclamos.
La discusión salarial trasciende los números de una planilla. Para muchos empleados, se trata de una batalla por sostener el poder de compra frente a una economía que golpea con dureza los bolsillos. La sensación de pérdida acumulada y la creciente dificultad para llegar a fin de mes alimentan un reclamo que, lejos de apagarse, parece haber ingresado en una fase más intensa.
Por ahora, el conflicto permanece abierto. La pelota está en juego y todas las miradas apuntan a la audiencia del viernes. Allí se sabrá si Seaboard está dispuesta a mejorar su propuesta o si la pulseada salarial seguirá profundizándose en uno de los sectores productivos más importantes de la región.







