24/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:Ilustrativa. Web
La CAME cuestionó el discurso del Gobierno sobre el consumo y advirtió que muchas familias recurren al crédito para afrontar alimentos, bebidas y medicamentos. El vocero pyme Salvador Femenía señaló que la pérdida de poder adquisitivo está detrás del endeudamiento.
La deuda dejó de ser para darse gustos: las familias la usan para llegar a fin de mes
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) salió a cuestionar el discurso oficial sobre el consumo y advirtió sobre una situación cada vez más preocupante: muchas familias argentinas recurren al crédito para poder cubrir gastos básicos.
El vocero de la entidad, Salvador Femenía, fue contundente al describir el escenario: “Las familias se endeudan para comer”.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Femenía rechazó la idea de que el endeudamiento de los hogares esté vinculado principalmente con consumos de lujo. Según explicó, la pérdida de ingresos y el deterioro del poder adquisitivo obligan a utilizar tarjetas y préstamos para llegar a fin de mes.
El sueldo ya no alcanza
Femenía señaló que durante el rebote económico registrado entre fines de 2024 y comienzos de 2025 muchas personas comenzaron a utilizar las tarjetas para sostener sus gastos.
Sin embargo, posteriormente llegaron el aumento de las tasas de interés y las dificultades para recomponer los salarios mediante las paritarias. Para el representante de CAME, esa combinación terminó profundizando el atraso de los ingresos.
“Cuesta mucho llegar a fin de mes. El sueldo evidentemente no alcanza”, sostuvo.
El resultado es un círculo cada vez más difícil de romper: menores ingresos, caída del consumo y una mayor dependencia del financiamiento para afrontar gastos cotidianos.
Crédito para alimentos y medicamentos
El representante de CAME remarcó que el comportamiento del consumo muestra dónde está concentrado el problema.
Según explicó, los gastos que logran mantenerse son principalmente los vinculados con alimentos, bebidas y farmacia, mientras que el resto de los consumos pierde fuerza.
La situación contradice la idea de que el endeudamiento familiar sea consecuencia de un aumento del consumo suntuario. Para la entidad pyme, el crédito se convirtió en una herramienta para cubrir necesidades esenciales.
Femenía también señaló que el fenómeno no comenzó exclusivamente con la actual gestión y recordó que durante el último año del gobierno anterior ya se registraban compras de productos básicos financiadas en cuotas.
Pymes también quedan atrapadas por las deudas
El deterioro del mercado interno también golpea directamente a las pequeñas y medianas empresas.
Femenía explicó que las industrias orientadas al consumo interno enfrentan dificultades para cobrar en tiempo y forma, lo que termina generando deudas bancarias, con proveedores y tributarias.
Desde CAME reclamaron un plan de pagos que permita aliviar la situación financiera de las empresas y advirtieron además sobre embargos ejecutados por ARCA.
Menos comercios y un mercado interno debilitado
El dirigente también cuestionó el relato oficial de recuperación económica y señaló como una de las señales más visibles la presencia de locales vacíos en centros comerciales del Área Metropolitana de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.
Según su diagnóstico, el cierre de empresas no está siendo compensado por nuevas aperturas en cantidad ni en calidad.
También relativizó el impacto del comercio electrónico como vía para compensar la caída del comercio tradicional. Femenía indicó que representa alrededor del 18% del comercio global de Argentina y sostuvo que un canal no alcanza para compensar la caída del otro.
Una crisis que, según CAME, atraviesa al país
El representante de la entidad aseguró que las dificultades no están concentradas en una determinada región y que alcanzan a las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
También incluyó entre los principales problemas los costos laborales, los impuestos y la logística, factores que, según planteó, pesan todavía más sobre las empresas en un contexto de menor actividad.
El diagnóstico de CAME vuelve a poner en el centro del debate el poder adquisitivo de los hogares y el estado del mercado interno: mientras el Gobierno sostiene su discurso de recuperación, desde el sector pyme advierten que una parte de las familias necesita endeudarse simplemente para cubrir sus necesidades básicas.






