09/07/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa: La Bandera al revés, símbolo de descontento, rebelión o para manifestar que el país está «de cabeza» por crisis políticas o sociales. Imagen: Web.
En una de las editoriales más duras de los últimos meses, Víctor Hugo Morales aprovechó el Día de la Independencia para lanzar una fuerte crítica contra el gobierno de Javier Milei, al que acusó de haber resignado la soberanía nacional y mantener una relación de absoluta subordinación con Estados Unidos.
Durante su programa La Mañana, el periodista puso en duda que el Presidente pueda hablar de independencia mientras, según sostuvo, las decisiones políticas, económicas y diplomáticas del país responden cada vez más a los intereses de Washington.
«¿Puede Milei hablar de independencia?»
Víctor Hugo comenzó su análisis imaginando un escenario hipotético: que Javier Milei pronunciara, en el acto por el 9 de Julio, las mismas palabras utilizadas por los congresales de Tucumán en 1816, cuando declararon la independencia de las Provincias Unidas.
El conductor recordó que aquella declaración proclamaba la decisión de convertirse en «una nación libre e independiente» y de romper «los vínculos con los reyes de España y con toda otra dominación extranjera».
Pero inmediatamente planteó el interrogante central de su editorial.
«¿Usted le creería? ¿Puede Milei decir esas palabras y resultar convincente?», preguntó.
Una soberanía que, según el periodista, está siendo entregada
Para Morales, la Argentina actual transita exactamente el camino opuesto al que imaginaron los patriotas de 1816.
Sostuvo que recursos estratégicos, decisiones económicas y herramientas del Estado están siendo puestos al servicio de intereses extranjeros.
Entre los ejemplos mencionó el puerto de Ushuaia, los recursos naturales, el oro, el régimen de inversiones (RIGI) y la apertura irrestricta para negociar con empresas extranjeras, medidas que, a su juicio, reflejan una creciente pérdida de autonomía.
«Están perdidos, están entregados a la potencia dominante», afirmó.
Las críticas por el vínculo con Estados Unidos
Uno de los ejes centrales de la editorial fue la relación que mantiene el Gobierno argentino con Estados Unidos.
Víctor Hugo recordó la presencia de Milei en la celebración del 4 de Julio organizada por la embajada estadounidense y cuestionó también la participación de la Fragata Libertad en los festejos realizados sobre el río Hudson.
Según sostuvo, esos gestos reflejan una alineación política que también se expresa en organismos internacionales.
En ese sentido, criticó el voto argentino en la ONU contra la resolución que reclama el levantamiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba.
Para el periodista, todas esas decisiones muestran una política exterior subordinada a los intereses de Washington.
«Se comparan con los patriotas de 1816»
Morales también cuestionó que el Presidente y varios integrantes de su gabinete se hayan comparado con los hombres que declararon la independencia hace más de dos siglos.
Lejos de aceptar esa analogía, sostuvo que el discurso oficial contradice los hechos y lanzó una de las frases más contundentes de su editorial.
«Son cipayos que protagonizan la dependencia», disparó.
Según explicó, mientras el Gobierno habla de una supuesta «segunda independencia», en realidad profundiza un proceso de alineamiento con la principal potencia mundial.
«La independencia nunca estuvo tan debilitada»
En el tramo final de su análisis, el periodista aseguró que la Argentina atraviesa uno de los momentos de menor autonomía política desde el regreso de la democracia.
A su entender, Milei no gobierna con criterios soberanos, sino condicionado por intereses externos que, según afirmó, terminan definiendo buena parte de las políticas públicas.
«Si pudiera medirse el grado de independencia de una nación, sería difícil encontrar un momento tan bajo como el actual», sostuvo.
Y concluyó con una nueva crítica al Presidente: «Milei no se asume para regir su propio destino, sino el que le dicte y supervise el imperio, en tiempos de una restauración del coloniaje».






