LA MUERTE DE VICENTE CORDEYRO SUMA DUDAS: “No parece un suicidio”, afirmó la querella

12/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Familiares de Vicente Cordeyro.
A siete meses de la muerte del ex comisario Vicente Osvaldo Cordeyro, la causa volvió a quedar envuelta en una fuerte polémica judicial luego de que la familia presentara un extenso escrito en el que cuestiona abiertamente la hipótesis de suicidio y reclama una reconstrucción integral del caso.

La presentación fue realizada por la esposa del ex jefe policial, Trinidad Socorro Chávez de Cordeyro, junto a sus hijos Nicolás y Victoria, con el patrocinio del abogado Roberto Adrián Reyes. Allí solicitan nuevas pericias interdisciplinarias y advierten que la investigación no puede cerrarse sobre una conclusión “anticipada” sin agotar todas las líneas posibles.

El documento judicial plantea que la causa debe avanzar también sobre hipótesis vinculadas a una posible intervención de terceros, manipulación de escena, traslado del cuerpo, suspensión post mortem, encubrimiento o incluso una simulación de suicidio.

El abogado querellante Roberto Reyes fue contundente al referirse al expediente y aseguró que “no parece un suicidio”, remarcando que todavía existen demasiadas inconsistencias y puntos oscuros sin explicación clara.

La familia exige que especialistas en criminalística, medicina forense, incendios, genética, química, informática y entomología trabajen de manera conjunta para reconstruir qué ocurrió antes y después de la muerte del ex comisario.

Uno de los puntos más sensibles del pedido apunta directamente a las lesiones, quemaduras y a la posición en la que fue encontrado el cuerpo en la zona del cerro Elefante. La querella quiere determinar si esas condiciones son compatibles con una maniobra autoejecutada o si existen señales concretas de participación de terceros.

También se puso bajo análisis el estado físico de Cordeyro y si realmente estaba en condiciones de desplazarse por una zona de difícil acceso, manipular fuego, realizar nudos y concretar una maniobra de suspensión sin ayuda externa.

Otro aspecto clave del planteo judicial se centra en los focos ígneos detectados en el lugar del hallazgo. Los querellantes pidieron profundizar las pericias para determinar si hubo utilización de acelerantes y si las quemaduras del cuerpo son compatibles con el escenario encontrado por los investigadores.

La familia además pidió investigar si el fuego fue accidental, autoinfligido o provocado deliberadamente por terceros.

Las sospechas también alcanzan a la preservación de la escena. La querella reclamó establecer si existió contaminación de pruebas, alteración del lugar, arrastre del cuerpo o manipulación posterior al hallazgo.

Incluso solicitaron informes detallados sobre el helicóptero utilizado durante los operativos de búsqueda, ya que consideran que el movimiento de las hélices pudo haber modificado cenizas, huellas y otros rastros fundamentales para la investigación.

En paralelo, el escrito exige nuevas medidas sobre teléfonos celulares, cámaras de seguridad, geolocalización y actividad digital de la víctima para reconstruir sus movimientos y comunicaciones en las horas previas a la muerte.

La familia también insistió en la necesidad de controlar estrictamente la cadena de custodia de todos los elementos secuestrados y preservar pruebas para futuras contrapericias independientes.

El pedido final de la querella es contundente: que los peritos determinen si existe verdadera “certeza científica” para sostener la hipótesis de suicidio o si todavía persisten elementos compatibles con homicidio, intervención de terceros o una escena montada.

Mientras tanto, el caso continúa generando fuertes dudas y tensión alrededor de una investigación que, a más de siete meses del hallazgo del cuerpo, sigue sin cerrar todas las preguntas que rodean la muerte del ex comisario.

La investigación es llevada adelante por una Unidad Especial conformada por decisión del procurador general Pedro García Castiella, integrada por los fiscales Santiago López Soto y Daniel Espilocín, bajo la dirección del fiscal de Impugnación Ramiro Ramos Ossorio.

Según informó el Ministerio Público Fiscal, la desaparición de Cordeyro fue denunciada el 9 de octubre y desde entonces se activaron protocolos de búsqueda y análisis de cámaras de seguridad. Los investigadores aseguraron haber reconstruido el recorrido del Volkswagen Suran gris utilizado por el ex comisario y también parte del trayecto que realizó a pie hacia la zona del cerro Elefante.

De acuerdo con la versión oficial, en el lugar se encontraron diversos elementos de interés criminalístico, entre ellos un teléfono celular incinerado, cuchillos, restos materiales y fragmentos vinculados presuntamente a una botella de alcohol.

La autopsia realizada en el Servicio de Tanatología Forense del CIF concluyó inicialmente que la muerte se produjo por asfixia por ahorcamiento, aunque también detectó lesiones superficiales provocadas por fuego, motivo por el cual se ordenaron estudios complementarios que todavía forman parte de la investigación.