25/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
El gobierno de Javier Milei volvió a modificar el esquema tarifario y confirmó que las facturas de gas tendrán ajustes cada dos meses desde agosto. Aunque la Casa Rosada habla de «previsibilidad», la medida implica que los usuarios enfrentarán revisiones más frecuentes y mantiene abierta la puerta a nuevos incrementos en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo.
El ajuste permanente sobre los servicios públicos suma un nuevo capítulo. El Gobierno nacional oficializó un cambio en el sistema de actualización de las tarifas de gas que permitirá trasladar a las boletas, cada dos meses, las diferencias entre el precio proyectado del combustible y el costo real que pagan las distribuidoras.
La medida, publicada mediante la Resolución 167/2026 de la Secretaría de Energía, comenzará a aplicarse con los cuadros tarifarios de agosto y modifica el mecanismo vigente durante los últimos años.
Aunque el Ejecutivo sostiene que el objetivo es dar mayor previsibilidad al sistema, la resolución no implica una baja en las tarifas ni garantiza que las facturas sean más económicas. Por el contrario, los usuarios deberán acostumbrarse a un esquema con revisiones mucho más frecuentes.
Más ajustes para hogares que ya llegan con lo justo
La decisión llega en un momento especialmente delicado para millones de familias argentinas.
Con salarios que siguen perdiendo poder adquisitivo, consumo en retroceso y un costo de vida que continúa presionando sobre los ingresos, la posibilidad de que las boletas incorporen ajustes cada dos meses vuelve a generar preocupación entre usuarios, comerciantes y pequeñas empresas.
Hasta ahora, las diferencias entre el precio previsto del gas y el valor efectivamente pagado por las distribuidoras se acumulaban durante varios meses antes de trasladarse a las facturas.
Desde agosto, esa compensación se realizará seis veces al año, acelerando el ritmo de actualización.
Cómo funcionará el nuevo sistema
El cambio alcanza a las denominadas Diferencias Diarias Acumuladas (DDA).
Ese mecanismo refleja la diferencia entre el precio del gas calculado cuando se elaboran los cuadros tarifarios y el costo real que finalmente enfrentan las distribuidoras al comprar el combustible.
Si el precio real resulta superior al previsto, esa diferencia se incorpora a la factura que pagan los usuarios.
En cambio, si el costo termina siendo menor al estimado, el sistema contempla que esa diferencia se traslade como una reducción tarifaria.
Sin embargo, históricamente las bajas han sido mucho menos frecuentes que los aumentos, por lo que la principal preocupación de los consumidores pasa por la posibilidad de que los ajustes se conviertan en una constante.
El Gobierno habla de previsibilidad
La Secretaría de Energía argumentó que el nuevo mecanismo busca evitar grandes incrementos acumulados al final de cada período estacional.
Según la explicación oficial, distribuir las diferencias cada dos meses permitiría suavizar el impacto que producen las correcciones cuando permanecen acumuladas durante largos períodos.
No obstante, el cambio mantiene intacto el principio de trasladar a los usuarios cualquier incremento que registren los costos del gas, por lo que las familias seguirán absorbiendo las variaciones del mercado energético.
Otro cambio en plena emergencia energética
La resolución establece que este mecanismo permanecerá vigente mientras continúe la emergencia energética, prorrogada por el Gobierno hasta el 31 de diciembre de 2027.
Además de modificar la frecuencia de las actualizaciones, el Ejecutivo sostiene que la medida permitirá fortalecer la situación financiera de las distribuidoras y garantizar el abastecimiento del servicio.
La primera prueba llegará en agosto
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad será el encargado de aplicar el nuevo esquema con los cuadros tarifarios de agosto.
Por ahora, el Gobierno no informó de cuánto será el primer ajuste, ya que dependerá de la diferencia entre el precio proyectado del gas y el costo efectivo que afrontaron las distribuidoras durante el período analizado.
Lo único confirmado es que, desde ahora, las boletas de gas quedarán sujetas a revisiones bimestrales, una modificación que para muchos usuarios significa una sola cosa: más incertidumbre y mayor presión sobre un bolsillo que ya viene golpeado por el ajuste económico.







