13/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Javier Milei, caído por sus propios traspiés. Imagen: Juan Mabromata/AFP.
El relato del “fenómeno Milei” empezó a derrumbarse y las encuestas ya muestran una señal de alarma cada vez más difícil de ocultar para la Casa Rosada. Después de dos años y medio de ajuste brutal, crisis social y desgaste político, Javier Milei cayó al fondo del ranking de presidentes latinoamericanos y quedó entre los mandatarios con peor imagen de toda la región.
Según el último relevamiento de la consultora CB Global Data, el presidente argentino apenas alcanza un 34,8% de imagen positiva y acumula cuatro meses consecutivos de caída. El dato golpea directamente el corazón del discurso libertario, que durante meses intentó instalar la idea de un liderazgo imparable sostenido por el respaldo popular.
La caída fue tan fuerte que Milei terminó en el puesto 16 sobre 18 presidentes latinoamericanos evaluados, apenas por encima de los gobiernos más cuestionados del continente.
El deterioro de la imagen presidencial coincide con el impacto cada vez más visible del ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo, los conflictos universitarios, las denuncias de corrupción que rodean al oficialismo y el creciente malestar social frente a un Gobierno que profundiza recortes mientras la crisis golpea a millones de argentinos.
El desplome además expone otro problema político para el oficialismo: Milei perdió gran parte del atractivo antisistema con el que llegó al poder. Lo que antes se vendía como una figura “disruptiva” y cercana a los jóvenes, hoy empieza a ser visto por amplios sectores como un presidente encerrado en conflictos permanentes, enfrentado con universidades, gobernadores, sindicatos, periodistas y hasta aliados políticos.
Mientras la imagen del mandatario argentino cae mes a mes, otros líderes regionales aparecen muy por encima en aprobación. El ranking es encabezado por Claudia Sheinbaum, seguida por Nayib Bukele y Luis Abinader.
El director de la consultora, Cristian Buttié, reconoció que la tendencia de Milei “es hacia la baja” y advirtió que el mandatario argentino sigue perdiendo terreno dentro de la región.
Los números muestran un desgaste acelerado: en febrero Milei tenía 46,8% de imagen positiva; en marzo bajó a 42,3%; en abril cayó a 36,2%; y ahora perforó el piso hasta quedar en 34,8%. Paralelamente, la imagen negativa escaló hasta el 63%.
En la Casa Rosada crece la preocupación porque el deterioro ya no parece un episodio aislado sino una tendencia sostenida. El problema para el oficialismo es que el ajuste sigue profundizándose mientras la paciencia social empieza a agotarse.








