28/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Damian Dopacio / NA
Argentina quedó al frente del ranking de morosidad bancaria de América Latina, con el 7,3% de su cartera de créditos en situación irregular. El porcentaje más que duplica el promedio regional, que se ubica en 2,78%.
El dato surge de un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) y expone el fuerte deterioro de la capacidad de pago de los argentinos en un contexto de creciente endeudamiento.
Argentina tiene el crédito más bajo y la morosidad más alta
El contraste resulta especialmente preocupante: mientras Argentina registra el nivel más elevado de créditos en situación irregular, también presenta el ratio de crédito sobre el PBI más bajo de toda la región.
Según el informe, el crédito representa apenas el 14,3% del PBI argentino, frente a un promedio latinoamericano del 47,3%.
En otras palabras, el sistema financiero argentino presta proporcionalmente mucho menos que sus pares regionales, pero al mismo tiempo registra una morosidad considerablemente mayor.
El escenario queda todavía más expuesto al comparar los números con otros países. Uruguay registra una morosidad del 1,7%, El Salvador del 1,4% y República Dominicana apenas del 1,1%.
Brasil, en tanto, alcanza el 4,3%, mientras que Colombia registra un 3,7%.
Hay $14 billones en préstamos irregulares
El volumen de deuda en situación irregular también es significativo.
De acuerdo con el relevamiento, los préstamos morosos en Argentina alcanzan aproximadamente $14 billones.
Casi dos terceras partes de esa cartera se encuentran en el sistema bancario tradicional, mientras que el resto corresponde a fintech y otros proveedores financieros no bancarios, como cooperativas y tarjetas vinculadas a cadenas comerciales.
La situación genera preocupación debido a que el sistema financiero también presenta un nivel de cobertura relativamente bajo frente a eventuales pérdidas.
Bancos argentinos, entre los que menos cubren las pérdidas
El informe de Felaban señala que Argentina se encuentra entre los pocos países de la región cuyos bancos tienen una cobertura inferior al 100%.
El indicador argentino se ubica en 84%, muy por debajo de países como República Dominicana, con 316%; Uruguay, con 226%; y Ecuador, con 210%.
Esto significa que la cobertura disponible frente a los créditos problemáticos es considerablemente menor que en buena parte de los sistemas financieros de la región.
La deuda creció junto con el crédito
El aumento de la morosidad se produjo en paralelo con la recuperación del crédito al sector privado durante los últimos dos años.
La desaceleración de la inflación, una mayor estabilidad cambiaria y la menor competencia de los instrumentos remunerados del Banco Central favorecieron la expansión del financiamiento.
Pero el crecimiento del crédito también dejó expuesto otro problema: cada vez más argentinos tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.
A nivel regional, la cartera vencida también viene creciendo. Según Felaban, aumentó un 10% desde diciembre de 2025 y alcanzó en marzo de 2026 unos US$104.621 millones.
Un problema que ya alcanza a millones de argentinos
El escenario abrió una fuerte discusión política y económica.
Mientras el Gobierno nacional sostiene que las deudas son un asunto entre privados y que el Estado no debería intervenir, distintos analistas y sectores de la oposición reclaman medidas para evitar que el problema continúe profundizándose.
El dato regional deja una fotografía incómoda: Argentina tiene menos crédito que el resto de América Latina, pero encabeza ampliamente el ranking de morosidad.
En medio de una economía donde los hogares recurren cada vez más al financiamiento para afrontar sus gastos, el aumento de los incumplimientos vuelve a poner en discusión el costo social del modelo económico y la capacidad de las familias para sostener sus deudas.







